Amamos la cocina lenta, el chup-chup y los sabores que nacen del tiempo.
Somos Jandro y Katia. Ella peruana, yo con raíces portuguesas y mallorquinas. Venimos de cocinas donde la olla siempre estaba haciendo chup-chup y donde la comida era tiempo compartido.
Con los años nos hemos ido interesando por distintas cocinas del mundo y hemos empezado a fusionar sin perder lo casero: base mediterránea, toques peruanos, guiños portugueses… y todo llevado a la cocción lenta, que es donde los sabores se hacen amigos.
Nuestra cocina es para quien llega tarde pero quiere comer rico, para quien vive solo y no quiere tirar de ultraprocesados, para familias que quieren cocinar un día y comer varios, para los que quieren optimizar tiempos sin renunciar al sabor.
Porque cuando dejas que el tiempo y las bajas temperaturas trabajen por ti, salen guisos que parecen de domingo aunque los hicieras un miércoles.
🫕 “Cocinar despacio también es una forma de vivir.”
Eso es A Fuego Lento: unión de culturas, cocina honesta y sabor que nace del tiempo.
🟠 Cocina despacio… vive mejor.
Recetas
Recetas destacadas
Cocina lenta “chup-chup”: sabor y tiempo como protagonistas.
Sopa de Navidad mallorquina en olla lenta (Sopa de Nadal)
Raciones: 4–6
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción en LOW: 8 horas (recomendado)
Tiempo de cocción en HIGH: 4 horas (mínimo)
Tiempo total orientativo: 8 horas 30 minutos
Dificultad: Baja (una vez hecha la mise en place)
Introducción navideña: El alma de la tradición en tu olla lenta
La Sopa de Nadal es el alma de la Navidad en Mallorca. Esta sopa reconfortante, con su caldo profundo y los galets rellenos de carne tierna, se prepara para Nochebuena o el día de Navidad, reuniendo a la familia alrededor de la mesa.
En A Fuego Lento Recetas honramos las raíces mallorquinas de Jandro adaptándola a la olla lenta, donde el tiempo suave extrae todos los sabores sin prisas: **cocina despacio… ¡vive mejor!
El tiempo hace su magia: cocción lenta para sabor profundo.
Ingredientes
Los ingredientes frescos son la base del sabor.
Para el caldo
1 pollo campero entero, troceado
2 morcillos de ternera
1 muslo de pavo
2 huesos de ternera (o caña)
1 puerro, troceado
1 rama de apio
3 zanahorias, en trozos grandes
1 nabo, troceado
1/4 de repollo o col rizada
1/2 cebolla con piel
Sal al gusto
Agua fría (hasta cubrir los ingredientes, unos 3–4 litros)
Aceite de oliva virgen extra para dorar
Para los *galets* rellenos (para 250 g de galets)
250 g de carne picada mixta (mitad ternera, mitad cerdo)
1 huevo
Miga de pan remojada en leche (o pan rallado)
1 diente de ajo picado
Perejil fresco picado
Sal y pimienta negra molida
Mejorana o nuez moscada al gusto
Unas gotas de coñac o jerez (opcional)
250 g de *galets* grandes para rellenar
Preparación: El paso a paso para un caldo inolvidable
1. Dorado y relleno (*Mise en place*)
En una sartén grande con un chorrito de aceite caliente, dora bien el pollo, los morcillos, el muslo de pavo y los huesos por todos lados. Este paso es clave para que el caldo salga más oscuro y lleno de sabor (reacción de Maillard).
Prepara el relleno: en un bol, mezcla la carne picada con el huevo, la miga escurrida, ajo, perejil, sal, pimienta, mejorana y el coñac. Deja reposar 15 minutos.
Rellena los *galets* con una cucharita pequeña, empujando la carne con el mango hasta llenarlos sin romperlos. Reserva en la nevera sobre un plato ligeramente enharinado.
2. Cocción del caldo en olla lenta (Tiempos)
Coloca las carnes y huesos dorados en la cubeta de la olla lenta. Añade las verduras troceadas en pedazos grandes. Cubre con agua fría hasta unos 2 cm por encima de los ingredientes. Programa en **LOW 8 horas** (ideal para sabores intensos) o en **HIGH 4 horas** como mínimo. No levantes la tapa: el vapor y el tiempo hacen la magia lenta y paciente.
3. Colado del caldo y cocción de los *galets*
Una vez cocido, cuela el caldo por un colador fino a una cazuela grande, descartando los sólidos. Lleva a ebullición suave y añade los *galets* rellenos. Cocina 12–15 minutos (o según el paquete), removiendo lo mínimo para no romperlos. Prueba y ajusta la sal al final.
Resultado final: sabor equilibrado y auténtico.
Servicio y presentación
Sirve en platos hondos bien calientes, con un hilo de aceite de oliva virgen extra por encima para potenciar el aroma. Acompaña con pan de campo crujiente o *pa amb oli*, ideal para la comida navideña en familia o cualquier día frío de invierno. Bon profit.
Consejos de experto y conservación
No levantes la tapa de la olla lenta durante la cocción para no perder calor ni sabor.
El caldo se congela perfectamente en bolsas o recipientes herméticos y se conserva varios meses, siendo una base perfecta para otras recetas.
Prepara el caldo el día antes y cuece los *galets* justo antes de comer para que queden al dente.
Ajusta la sal siempre al final, tras colar y probar el caldo, ya que la cocción reduce el volumen y concentra el sabor.
Si usas HIGH, vigila que no reduzca demasiado; si ves que baja mucho el nivel, añade un poco de agua o caldo extra.
Cierre “A Fuego Lento”
En A Fuego Lento Recetas, cocinar despacio es una forma de vivir mejor: mientras la olla trabaja sola, tú disfrutas de la familia, las risas y las historias. Recupera esta joya mallorquina y convierte cada Navidad en un festín de amor, tradición y calma.
Recetas que se cocinan despacio y se disfrutan siempre
Bienvenid@ a A Fuego Lento: tu casa del slow cooking
¡Bienvenid@ a A Fuego Lento! Si estás empezando en el mundo de la cocina lenta (slow cooking), has llegado al lugar perfecto. Nuestro objetivo es demostrarte que se puede comer delicioso, saludable y casero sin tener que pasar horas delante de los fogones.
Aquí te mostramos por dónde empezar. Te guiaremos paso a paso para que incorpores la olla lenta en tu rutina y redescubras el placer de cocinar sin prisas, dejando que el tiempo haga toda la magia.
Esta es tu guía para empezar en la cocina lenta y disfrutar de guisos con sabor profundo y auténtico.
¿Qué es el slow cooking y por qué te cambiará la vida en la cocina?
Antes de ponerte el delantal, es esencial que sepas que el slow cooking es más que una técnica; es una filosofía. Descubre qué es exactamente esta forma de cocinar y todas sus grandes ventajas para tu salud, tu tiempo libre y, por supuesto, tu paladar.
El slow cooking permite que los sabores se integren lentamente, ofreciendo platos con una profundidad inigualable.
Tus primeras recetas de cocina lenta
Estofado de ternera: el clásico con alma casera
Ideal para iniciarte: es una receta fácil, llena de sabor y con ese toque reconfortante que enamora. La carne queda tierna y la salsa, espesa y brillante.
El estofado de ternera es la receta perfecta para principiantes en la olla lenta.
Rabo de toro con peras y vino blanco: una receta para sorprender
Una receta gourmet al alcance de todos, perfecta para una ocasión especial o simplemente para darte un capricho. La cocción lenta transforma el rabo de toro en mantequilla.
Un plato que sorprende por su textura y el contraste de sabores de la carne y la fruta.
Consejos rápidos para cocinar a fuego lento como un experto
✅ Usa una olla lenta o *crockpot* para mejores resultados: la temperatura baja y constante es la clave.
✅ No levantes la tapa durante la cocción: la paciencia es parte del sabor, y cada vez que abres, pierdes calor.
✅ ¡Cocinar a fuego lento es más fácil de lo que crees! Planifica y deja que tu olla trabaje por ti.
Tu olla lenta será tu mejor aliada para guisos perfectos y sin esfuerzo.
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🍽️ Este blog está pensado para que disfrutes cocinando sin estrés, recuperando el sabor de lo auténtico. Guarda esta página en tus favoritos para volver siempre que quieras empezar algo delicioso.
Paletilla de cordero con ajo y romero en olla lenta: Navidad a fuego lento
Raciones: 6–8 personas
Tiempo de preparación: 20–25 minutos
Tiempo de cocción en olla lenta (LOW / HIGH): 8–10 horas en LOW / 4–5 horas en HIGH
Tiempo total orientativo: 8–10 horas
Introducción: el asado navideño sin estrés
La paletilla de cordero con ajo y romero es uno de los grandes protagonistas de las mesas de fiesta en España y Portugal, especialmente en Navidad y Nochebuena. Cocinarla en olla lenta te permite tener un asado de fiesta jugoso y aromático sin necesidad de vigilar el horno todo el día.
Con la slow cooker, la paletilla se cocina lentamente, absorbiendo todos los aromas de ajo y romero, mientras tú te dedicas a preparar el resto del menú o simplemente disfrutas de la familia. Es el centro de mesa perfecto para una cena navideña sin prisas ni estrés.
Historia y origen de la receta
El cordero asado con ajo y romero es una receta tradicional que ha pasado de generación en generación en las familias mediterráneas. En España y Portugal, es habitual ver este plato en las celebraciones de Navidad, Pascua y grandes fiestas familiares, donde el aroma del cordero y las hierbas invade la casa y crea un ambiente festivo.
La olla lenta respeta esta tradición, permitiendo que la carne se cocine lentamente, como en los hornos de antaño, pero con la comodidad de que no tienes que estar pendiente del fuego. Es la manera perfecta de tener un asado de fiesta en casa sin renunciar a la autenticidad.
Los ingredientes esenciales: paletilla de cordero, ajo, romero, aceite y verduras aromáticas para una receta navideña inolvidable.
Ingredientes
Paletilla de cordero y aromas
1 paletilla de cordero de 1,8–2,2 kg (preferiblemente con hueso para más sabor).
4–5 dientes de ajo grandes.
6–8 ramitas de romero fresco (o 2 cucharadas de romero seco).
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Sal y pimienta negra recién molida al gusto.
Base aromática para la olla lenta
1 cebolla grande, cortada en cuartos.
1 cabeza de ajo, cortada por la mitad horizontalmente.
1 zanahoria grande, cortada en trozos gruesos.
1 vaso de vino blanco o tinto (opcional, pero recomendado para más sabor).
1 vaso de caldo de carne o cordero.
1 hoja de laurel.
1 ramita de tomillo (opcional).
Guarniciones sugeridas
Patatas asadas o cortadas en cuartos.
Verduras de invierno (zanahorias, cebollas, alcachofas).
Salvia fresca o romero para decorar.
Salsa para mojar pan.
Selección del ingrediente principal
Para obtener la mejor paletilla de cordero, elige una pieza con hueso, ya que aporta más sabor y jugosidad. La grasa exterior protege la carne durante la cocción y aporta sabor al plato final. El tamaño ideal está entre 1,8 y 2,2 kg, suficiente para 6–8 personas.
En la carnicería, busca una paletilla con buena capa de grasa y carne de color rosado. Si no encuentras una pieza con hueso, puedes optar por una paletilla deshuesada, aunque el resultado será menos jugoso.
Preparación previa / sellado opcional
Saca la paletilla de la nevera al menos 30 minutos antes de empezar para que la cocción sea más uniforme. Haz incisiones profundas en la superficie de la carne y rellénalas con rodajas de ajo y ramitas de romero. Sazona generosamente con sal y pimienta, y masajea la superficie con aceite de oliva.
Si quieres potenciar el sabor, puedes dorar la pieza en una sartén muy caliente antes de colocarla en la olla lenta, aunque no es obligatorio.
La paletilla se cocina lentamente en la olla lenta, rodeada de verduras aromáticas y ajo, creando un ambiente festivo.
Montaje y cocción paso a paso
Coloca la cebolla, la zanahoria, la cabeza de ajo, el laurel y el tomillo en el fondo de la cubeta de la slow cooker.
Sitúa la paletilla de cordero encima, con la parte de la grasa hacia arriba para que los jugos vayan regando la carne.
Vierte el vino y el caldo alrededor de la paletilla, sin cubrirla por completo.
Tapa la olla y cocina:
En LOW: 8–10 horas.
En HIGH: 4–5 horas.
La carne estará lista cuando se deshaga con facilidad y se separe del hueso. Puedes añadir las patatas y otras verduras a la olla durante la última hora de cocción para que absorban los sabores.
Reposa la paletilla 10–15 minutos antes de cortarla.
La temperatura interna orientativa en la parte más gruesa debe estar entre 70–75 ºC para una carne jugosa y bien hecha.
Tabla de tiempos LOW vs HIGH
Peso de la paletilla
Tiempo en LOW
Tiempo en HIGH
1,5 kg
7–8 horas
4–4,5 horas
1,8–2 kg
8–10 horas
4–5 horas
2,2–2,5 kg
10–12 horas
5–6 horas
Textura perfecta y punto de cocción
La paletilla debe quedar tierna y jugosa, con la carne que se deshaga del hueso pero sin estar deshecha del todo. Al cortarla, la fibra debe separarse con facilidad y la carne debe tener un color rosado y brillante.
La carne debe quedar tierna y jugosa, con los aromas de ajo y romero bien integrados, perfecta para una mesa navideña.
Presentación y guarniciones
Una vez cocinada, retira la paletilla de la olla y déjala reposar 10–15 minutos antes de cortarla. Sirve con las verduras y patatas que hayas cocinado junto a la carne, bañadas con parte del jugo de cocción.
Decora con ramitas de romero fresco y salvia, y acompaña con pan crujiente o puré de patata. Para Navidad, añade una salsa para mojar pan y completa la bandeja con verduras de invierno.
Consejos de experto y errores comunes
Consejos de experto
Si la paletilla es muy grande, puedes cortarla en dos piezas para que la cocción sea más uniforme.
No abras la olla durante la cocción para evitar que se escape el vapor y la carne se seque.
Si quieres un acabado dorado, puedes pasar la paletilla al horno unos minutos antes de servir, con un poco de aceite de oliva por encima.
Para organizar la cocción el día de Navidad, deja la paletilla hecha por la mañana en LOW y solo dora antes de comer.
Errores comunes
Abrir la olla durante la cocción, lo que hace que la carne se seque.
Cubrir la paletilla de líquido como un cocido, lo que puede hacer que la carne pierda sabor.
Quedarse corto de tiempo, lo que puede dejar la carne dura.
Secar la carne en horno fuerte demasiado rato, lo que la hace perder jugosidad.
Usos de las sobras
Las sobras de paletilla de cordero son muy versátiles. Puedes aprovecharlas para hacer croquetas, bocadillos, ensaladas templadas o añadirlas a platos de pasta. El hueso también se puede usar para enriquecer caldos o sopas.
La paletilla de cordero con ajo y romero, lista para servir en una bandeja festiva, el centro de mesa perfecto para Navidad.
Conclusión “A Fuego Lento”
Esta paletilla de cordero con ajo y romero en olla lenta es el asado de fiesta perfecto para Navidad. La slow cooker se encarga de la parte larga y delicada, dejando solo el acabado y la presentación para el último momento. Cocinar sin prisas, disfrutar de la familia y tener un centro de mesa navideño espectacular, todo en un solo plato.
FAQ: dudas frecuentes
¿Puedo preparar la paletilla el día antes?
Sí. Puedes hacer todo el proceso en la olla lenta, dejarla templar, guardarla en la nevera y recalentarla al día siguiente en el horno antes de servir.
¿Cómo recaliento la paletilla sin que se seque?
Colócala en una fuente con parte de su jugo de cocción, cúbrelo con papel de aluminio y caliéntala en el horno a temperatura moderada hasta que esté bien caliente en el centro.
¿Se puede congelar la paletilla cocida?
Sí. Córtala en porciones, envuélvela bien y congélala. Para descongelar, hazlo lentamente en la nevera y recalienta con un toque de horno suave.
Jamón glaseado de Navidad en olla lenta: el asado jugoso y sin estrés
Raciones: 6–8 personas
Tiempo de preparación: 25–30 minutos (más el tiempo de atemperado)
Tiempo de cocción en olla lenta (LOW / HIGH, pieza de 2–3 kg): 5–7 horas en LOW / 3,5–5 horas en HIGH
Tiempo total orientativo: 6–8 horas (incluyendo horneado final y reposo)
Introducción: un jamón de Navidad a fuego lento y sin estrés
Este jamón glaseado de Navidad en olla lenta está pensado para convertirse en el gran centro de mesa de tus fiestas, sin que tengas que estar pendiente del horno todo el día. La slow cooker se encarga de cocinar la pieza despacio en un baño aromático, mientras tú te dedicas al resto del menú o simplemente disfrutas de la familia.
Después, un rápido horneado con glaseado de miel, mostaza y cítricos aporta el brillo y el toque caramelizado que todos esperan en un asado navideño. El resultado es un jamón muy jugoso por dentro, con una corteza aromática y ligeramente crujiente, perfecto para cortar en lonchas y servir en bandeja festiva.
Historia y origen: del gammon anglosajón a la mesa mediterránea
El jamón asado glaseado es un clásico de las mesas anglosajonas, donde piezas de gammon salmuerizado se hornean lentamente con glaseados dulces de miel, azúcar moreno o jarabe de arce y se coronan con clavos y rodajas de fruta. Con el tiempo, este estilo de asado ha cruzado fronteras y se ha adaptado a otros países, jugando con cítricos, especias y diferentes tipos de mostaza.
En esta versión “A Fuego Lento Recetas” se toma esa idea de gammon glaseado y se traslada a la olla lenta, con un toque muy mediterráneo y navideño. El líquido de cocción aromático y el glaseado cítrico hacen que el jamón encaje de maravilla tanto en mesas españolas como portuguesas, compartiendo espíritu con los grandes asados de fiesta pero con una logística mucho más relajada.
Los ingredientes clave del jamón glaseado navideño: buena pieza de cerdo salmuerizado, cítricos, miel, mostaza y especias que perfuman toda la cocina.
Ingredientes del jamón glaseado de Navidad en olla lenta
Jamón y pieza principal
1 pieza de jamón de cerdo salmuerizado tipo gammon de 2–3 kg (no jamón serrano ni curado).
1–2 cucharadas de aceite de oliva suave (para engrasar ligeramente la pieza antes de hornear, opcional).
Sal fina (solo si la pieza viene poco salada; en muchas ocasiones no hará falta añadir).
Pimienta negra recién molida al gusto.
Líquido de cocción para olla lenta
750 ml de zumo de manzana claro o sidra suave (puede sustituirse parte por caldo suave de pollo o verduras).
250–500 ml de caldo suave (pollo o verduras), la cantidad justa para llegar a cubrir aproximadamente 1/3–1/2 de la altura del jamón en la cubeta.
1 cebolla grande en cuartos.
2 zanahorias en trozos grandes.
4 dientes de ajo, machacados con piel.
1 hoja de laurel.
1 naranja en rodajas gruesas.
6–8 granos de pimienta negra.
1–2 ramitas de romero o tomillo fresco.
Glaseado de miel, mostaza y cítricos
120 g de miel.
2 cucharadas soperas de mostaza Dijon.
1 cucharada sopera de mostaza antigua en grano (opcional, para textura).
Zumo de 1 naranja grande.
Ralladura fina de 1 naranja (solo la parte coloreada).
2 cucharadas soperas de vinagre de manzana o de vino blanco suave.
1–2 cucharadas soperas del propio líquido de cocción del jamón (para afinar textura y sabor).
1 pizca de pimienta negra o blanca.
Extras opcionales y guarniciones
8–12 clavos de olor enteros para clavar en la grasa del jamón antes del horneado final.
1 pequeña rama de canela para el líquido de cocción (opcional).
Patatas asadas o puré de patata cremoso, como acompañamiento.
Coles de Bruselas salteadas o verduras de invierno (col rizada, zanahorias glaseadas).
Pan de buena miga para servir con la salsa.
Selección del jamón: pieza, salazón y por qué no usar jamón serrano
Para esta receta se utiliza una pieza de jamón de cerdo salmuerizado o curado en salmuera, a menudo etiquetado como gammon o jamón fresco salado, pensado para cocer o asar. Lo ideal es una pieza de 2–3 kg con buena capa de grasa exterior que proteja la carne durante la cocción y aporte sabor al glaseado final.
No se debe usar jamón serrano o ibérico curado, ya que su proceso de curación y su punto de sal no están pensados para una cocción prolongada; al cocinarlo se endurece, se vuelve salado en exceso y pierde su textura característica. Si la pieza que compras es muy salmuerizada, consulta las indicaciones del fabricante y, si lo recomiendan, puedes darle un breve remojo en agua fría para rebajar ligeramente la sal.
Preparación previa del jamón
Sacar el jamón de la nevera con antelación ayuda a que la cocción sea más uniforme y a que la carne tarde menos en alcanzar la temperatura interna adecuada. Lo ideal es dejar la pieza a temperatura ambiente 30–45 minutos antes de iniciar la receta, en una zona fresca y alejada de fuentes de calor directas.
Antes de colocar el jamón en la olla lenta, seca bien la superficie con papel de cocina y, si viene con piel gruesa, retira parte de la piel dejando una buena capa de grasa. Con un cuchillo afilado marca la grasa en forma de rombos superficiales, sin profundizar demasiado en la carne; esta cuadrícula ayuda a que el glaseado penetre y a que la grasa se funda de forma más uniforme.
El jamón se cocina lentamente en la olla lenta, rodeado de zumo de manzana, caldo, cítricos y especias que perfuman toda la cocina.
Cocción del jamón en olla lenta
Coloca la cebolla, la zanahoria, el ajo, el laurel, las rodajas de naranja, las hierbas y las especias en el fondo de la cubeta de la slow cooker. Sitúa el jamón encima, con la parte de la grasa hacia arriba, para que los jugos vayan regando la carne a medida que se cocina.
Vierte el zumo de manzana o la sidra y el caldo alrededor de la pieza, sin llegar a cubrirla por completo: lo ideal es que el líquido alcance entre 1/3 y 1/2 de la altura del jamón, de modo que se cocine en un entorno húmedo pero sin hervir sumergido. Tapa la olla y elige uno de estos rangos de tiempo orientativos para una pieza de 2–3 kg:
Olla lenta en LOW: 5–7 horas.
Olla lenta en HIGH: 3,5–5 horas.
Los tiempos pueden variar según el modelo de olla y la forma exacta de la pieza. Lo más fiable es usar una sonda o termómetro para carne clavado en la parte más gruesa, evitando tocar huesos. Busca una temperatura interna aproximada de 68–72 ºC para un jamón jugoso y bien cocido, siempre dentro de un rango seguro.
Preparación del glaseado y horneado final
Mientras el jamón termina de hacerse en la olla lenta, puedes preparar el glaseado. En un cazo pequeño mezcla la miel, la mostaza Dijon, la mostaza en grano, el zumo y la ralladura de naranja, el vinagre y una pizca de pimienta. Calienta a fuego suave unos minutos, removiendo, hasta que la mezcla esté homogénea y ligeramente más fluida.
Cuando el jamón esté cocinado en la slow cooker, retíralo con cuidado a una fuente de horno resistente. Reserva parte del líquido de cocción colado para servir como salsa ligera o para ajustar la textura del glaseado si hiciera falta. Si te gusta el toque clásico, clava algunos clavos de olor en los rombos de grasa marcados antes de pincelar con el glaseado.
Precalienta el horno a 220 ºC con calor arriba y abajo. Pincela generosamente la superficie del jamón con el glaseado y hornéalo 10–15 minutos, hasta que la capa de fuera empiece a caramelizarse y tomar un bonito color tostado. Puedes sacarlo a mitad, volver a pincelar y hornear unos minutos más para intensificar el brillo y el sabor, vigilando que no se queme el azúcar de la miel.
Tabla de tiempos orientativos LOW vs HIGH
Los tiempos de cocción pueden variar según la forma de la pieza y la potencia de la olla lenta, pero esta tabla te sirve como guía inicial para jamones salmuerizados de distintos pesos:
Peso del jamón
Tiempo en LOW (orientativo)
Tiempo en HIGH (orientativo)
2 kg
5–6 horas
3,5–4 horas
2,5 kg
5,5–6,5 horas
4–4,5 horas
3 kg
6–7 horas
4,5–5 horas
Independientemente del tiempo, prioriza siempre comprobar la temperatura interna con termómetro y la textura de la carne antes de pasar al horneado final.
El corte del jamón debe verse jugoso, con la carne ligeramente rosada y las fibras tiernas que se separan con facilidad.
Textura perfecta y punto de cocción
El jamón glaseado en olla lenta está en su punto cuando la carne se siente firme pero cede con facilidad al presionarla con el dedo o con la punta de un tenedor. Al cortarlo en lonchas, debe mantener la forma sin deshacerse, mostrando un interior jugoso y ligeramente húmedo.
Si al pincharlo notas resistencia excesiva o la carne se ve muy compacta y seca, probablemente se ha pasado de cocción. Si por el contrario el interior está demasiado blando y resbaladizo, o la fibra parece aún cruda, dale más tiempo en la slow cooker o un rato más de horno suave antes de proceder al glaseado final.
Presentación en mesa navideña y guarniciones
Una vez glaseado y reposado, traslada el jamón a una bandeja bonita y córtalo en lonchas gruesas, manteniendo la pieza lo más entera posible para conservar la presencia de asado de fiesta. Puedes dejar parte del jamón loncheado y el resto en bloque, para que cada comensal elija su preferencia.
Sirve acompañado de puré de patata cremoso o patatas asadas, coles de Bruselas salteadas con mantequilla y frutos secos, y quizás unas zanahorias glaseadas con parte del líquido de cocción. Añade una salsera con un poco del jugo reducido y pan de buena corteza para rematar una mesa navideña sencilla pero muy vistosa.
Consejos de experto y errores comunes
No uses jamón serrano ni curado: está pensado para comerse en crudo y se vuelve duro y salado si se cocina largo tiempo.
Controla la sal: muchas piezas de gammon ya vienen bien sazonadas; prueba un pequeño trozo cocido del borde antes de decidir si añades sal extra.
Ajusta el líquido: no cubras la pieza hasta arriba; busca un entorno húmedo, no un cocido completo.
No te fíes solo del reloj: usa termómetro y observa la textura para decidir si está listo.
Glasea al final, con horno fuerte: si intentas glasear dentro de la slow cooker, el azúcar se disolverá en vez de caramelizarse.
Deja reposar antes de cortar: 10–15 minutos de reposo fuera del horno ayudan a que los jugos se redistribuyan.
Variantes de glaseado y versiones alternativas
La combinación de miel, mostaza y naranja es un clásico que funciona prácticamente con cualquier menú navideño, pero se pueden explorar otras variantes. Un glaseado con sirope de arce, mostaza suave y un toque de salsa de soja aporta un perfil más profundo y ligeramente ahumado, mientras que el zumo de piña mezclado con miel y jengibre rallado da un toque tropical muy interesante.
Si prefieres evitar el alcohol por completo, usa solo zumo de manzana o caldo en el líquido de cocción y prescinde de la sidra. La misma técnica de slow cooker más glaseado final se puede aplicar a una paleta de cerdo, un lomo de cerdo bien marmoleado o incluso a una pechuga de pavo grande, ajustando los tiempos y controlando siempre la temperatura interna.
Usos de las sobras de jamón glaseado
Las sobras de jamón glaseado son casi tan valiosas como el plato del día de Navidad. Puedes cortarlas en dados para añadir a sándwiches calientes, bocadillos con queso fundido o tostadas con mostaza y pepinillos.
También funcionan muy bien en croquetas de jamón y queso, en platos de pasta con salsa cremosa, en ensaladas templadas con patata y judías verdes o en frittatas y tortillas para un brunch de días festivos. El hueso, si lo hay, se puede aprovechar para enriquecer caldos, sopas o potajes de legumbres.
El jamón glaseado, ya loncheado y rodeado de patatas y verduras, se convierte en un auténtico centro de mesa navideño a fuego lento.
Comparativa: slow cooker vs horno tradicional
El jamón glaseado tradicional se suele cocinar íntegramente en el horno, a baja temperatura y durante varias horas, regando la pieza con sus jugos y con el glaseado. Esta técnica da resultados estupendos, pero ocupa el horno durante mucho tiempo y requiere algo más de atención.
La versión en olla lenta permite liberar el horno y cocinar el jamón de manera más controlada y uniforme, con menor riesgo de que se seque. Solo se usa el horno al final, durante un corto periodo, para caramelizar el glaseado. A modo de resumen:
Slow cooker + horno: máxima jugosidad, horno libre casi todo el tiempo, muy poco estrés.
Solo horno tradicional: buen resultado pero más vigilancia, y el horno ocupado durante buena parte del día.
Cocción en olla lenta (2–3 kg de jamón): 5–7 horas en LOW o 3,5–5 horas en HIGH.
Horneado y glaseado final: 10–15 minutos, más 5–10 minutos de reposo.
Tiempo total aproximado: entre 6 y 8 horas, con muy poca intervención activa.
Conclusión “A Fuego Lento”
Este jamón glaseado de Navidad en olla lenta resume muy bien la filosofía “A Fuego Lento Recetas”: cocinar sin prisas, con aromas que van llenando la casa mientras el tiempo se dedica a lo importante. La slow cooker se encarga de la parte larga y delicada, y tú solo entras en escena para barnizar, gratinar y llevar el asado a la mesa en su mejor momento.
Con una buena planificación, puedes tener el jamón listo con antelación, glasear justo antes de sentaros y disfrutar de un asado festivo que parece sacado de una revista, pero que en realidad se ha hecho a fuego lento y con cero estrés.
FAQ: dudas frecuentes sobre el jamón glaseado en olla lenta
¿Puedo preparar el jamón el día antes?
Sí. Puedes cocinar el jamón en la olla lenta, dejarlo templar, guardarlo bien tapado en la nevera con parte de su jugo de cocción y, al día siguiente, recalentarlo suavemente y terminarlo con el glaseado en el horno justo antes de servir.
¿Cómo recaliento el jamón sin que se seque?
Colócalo en una fuente con un poco de su jugo de cocción, cúbrelo con papel de aluminio y caliéntalo en el horno a temperatura moderada hasta que esté bien caliente en el centro. Después, retira el papel, pincela con el glaseado y gratina unos minutos para recuperar el brillo.
¿Se puede congelar el jamón glaseado?
Se puede congelar en lonchas bien envueltas, pero es mejor hacerlo antes de glasear o con el glaseado ya frío, para que la superficie no pierda demasiada textura al descongelar. Para servir, descongela lentamente en la nevera y recalienta con un toque de horno suave.
¿Qué hago si el jamón está muy salado?
Si al probar un trozo cocido lo notas demasiado salado, puedes descartar parte del líquido de cocción y añadir caldo o agua para el resto del proceso. En algunos casos, un breve remojo previo en agua fría también ayuda a suavizar la salazón.
¿Puedo hacer esta receta sin alcohol?
Sí. Sustituye totalmente la sidra por zumo de manzana y caldo, y evita cualquier vino en el glaseado; el resultado seguirá siendo muy aromático y apto para todos los públicos.
Bacalhau com natas al horno: el gratinado portugués definitivo para Navidad
Raciones: 4–6 personas Tiempo de preparación: 30–40 minutos (sin contar desalado) Tiempo de cocción: 20–25 min previos + 25–30 min horno Tiempo total orientativo: 1 h 15–1 h 30 (sin contar desalado)
Introducción y el origen de la tradición navideña del bacalao
En Portugal, el bacalao es el gran protagonista de la Consoada (Nochebuena). Si bien la tradición más arraigada es el bacalhau cozido com todos (bacalao cocido con patatas, couve y huevos), este cremoso y reconfortante Bacalhau com natas (bacalao con nata) se ha ganado un lugar de honor en muchas mesas navideñas modernas, a menudo servido el Día de Navidad o en grandes celebraciones familiares.
La costumbre de comer pescado en la noche del 24 hunde sus raíces en las antiguas normas de abstinencia de carne de la Iglesia. El bacalao curado, el "fiel amigo", ofrecía la facilidad de conservación perfecta para estas celebraciones. El Bacalhau com natas representa un giro más festivo e indulgente a esa tradición de vigilia: toma el bacalao desmigado y lo mezcla con patata, cebolla y una salsa cremosa al horno, creando un gratinado que se ha convertido en un icono festivo, perfecto para una cena sin prisas.
Ingredientes: Bacalao, patatas y la magia de la nata
Todos los ingredientes del bacalhau com natas listos para una Navidad a fuego lento.
Bacalao y base principal
Bacalao salado (Gadus morhua): 600–700 g en lomos o postas gruesas, de buena calidad, bien desalado. Es el pilar de la receta; la calidad del desalado y la posta es clave para la jugosidad.
Patatas: 700–800 g (tipo para freír/asar). Cortadas en cubos o bastones, aportan textura y volumen.
Cebolla: 1 grande o 2 medianas, cortadas en pluma fina. Forma la base aromática del plato.
Ajo: 2 dientes, picados finos. Potencia el sofrito.
Aceite de oliva virgen extra: 60–80 ml. Para pochar la cebolla y engrasar la fuente.
Base cremosa (natas y bechamel ligera)
Esta salsa combina la riqueza de una bechamel ligera con la indulgencia de la nata para lograr una textura ideal.
Leche entera: 400 ml. Para la base de la bechamel.
Nata líquida para cocinar: 200 ml. Aporta la cremosidad que da nombre al plato (natas).
Mantequilla: 40 g. Para el roux (base espesante).
Harina de trigo: 40 g. Agente espesante del roux.
Sazonado: Nuez moscada rallada al gusto, sal fina y pimienta blanca.
Queso rallado suave (opcional): 50–80 g (emmental, mozzarella). Para un gratinado más intenso; muchas versiones tradicionales no lo llevan.
Guarniciones y acompañamientos
Aceitunas negras portuguesas (tipo galega): Para decorar.
Perejil fresco picado o cebollino: Para terminar.
Ensalada y pan: Ensalada sencilla de hojas verdes y pan de buena corteza para “limpiar” la salsa.
Selección del bacalao: la calidad es fundamental
Para un plato festivo como este, la elección del bacalao es vital. Opta por bacalao Gadus morhua de buena procedencia, en postas o lomos altos. La carne debe ser firme y blanca. El bacalao de menor calidad o demasiado fino tiende a secarse rápidamente durante la doble cocción (cocción previa y horneado), perdiendo la jugosidad esencial para el Bacalhau com natas. Los lomos gruesos nos aseguran lascas generosas y tiernas en el plato final.
Preparación previa: desalado y cocción suave
El desalado correcto del "fiel amigo"
El desalado es la fase que más paciencia requiere. Si utilizas bacalao muy salado y en postas gruesas:
Enjuaga bajo el grifo para retirar el exceso de sal superficial.
Colócalo en una fuente amplia, cúbrelo con abundante agua fría y refrigera 36–48 horas, cambiando el agua 3–4 veces (cada 8–12 horas).
Antes de cocinar, prueba un pequeño trozo tras una breve cocción; si sigue muy salado, prolonga el desalado unas horas más con agua limpia.
Cocción ligera de bacalao y preparación de patatas
Coloca las postas de bacalao desalado en una cazuela amplia con agua fría. Lleva al fuego y cuando el agua esté a punto de hervir (sin borbotón fuerte), baja el fuego y cuece 5–7 minutos, solo hasta que el bacalao empiece a deslascarse.
Retira el bacalao, deja templar, y desmígalo en lascas generosas (retirando piel y espinas). Cuela y reserva una parte del agua de cocción.
Pela y corta las patatas en cubos o bastones. Fríelas en aceite caliente hasta que estén doradas y tiernas, o ásalas en el horno para una versión más ligera. Escúrrelas bien y resérvalas.
Sofrito: la base aromática y el "no sellado" del bacalao
Pochar cebolla y ajo (El sofrito)
La base aromática es crucial: en una sartén amplia, calienta el aceite de oliva. Pocha la cebolla en pluma con una pizca de sal a fuego medio-bajo hasta que esté muy tierna y ligeramente dorada (unos 12–15 minutos). Añade el ajo picado y cocina 1–2 minutos más, con cuidado de que no se queme, pues amargaría.
No sellado, sino integración suave
En este plato, a diferencia de otras recetas de pescado, el bacalao no se sella ni se fríe. Se busca una integración suave de sabores: una vez que la cebolla y el ajo están listos, incorpora el bacalao desmigado a la sartén. Mezcla suavemente y cocina solo 2–3 minutos. El objetivo es que las lascas se impregnen del aroma sin que el bacalao pierda jugosidad ni se deshaga en hilos finos.
Montaje y horneado: la receta tradicional con ayuda de la olla lenta
El bacalao, la patata y la salsa cremosa se integran despacio en la olla lenta antes de pasar al gratinado final.
Preparación de la base cremosa (bechamel con natas)
En un cazo, derrite la mantequilla a fuego medio; añade la harina y remueve para formar un roux (cocina 1–2 minutos).
Agrega la leche poco a poco, batiendo con varillas, hasta obtener una bechamel lisa.
Incorpora la nata líquida y deja que la salsa espese a fuego medio-bajo unos minutos. Debe quedar cremosa, no excesivamente espesa.
Salpimenta con cuidado (recuerda que el bacalao aporta sal) y añade nuez moscada al gusto. Si queda demasiado densa, aligera con un chorrito del agua de cocción del bacalao reservada.
Pasos de montaje y horneado
Montaje: Precalienta el horno a 190–200 ºC (calor arriba y abajo). Engrasa ligeramente una fuente. En un bol grande, mezcla con suavidad las patatas fritas/asadas, la mezcla de bacalao/cebolla y parte de la salsa cremosa.
Vierte la mezcla en la fuente y cúbrela por encima con el resto de la salsa, extendiéndola. Si usas queso rallado, espolvoréalo ahora.
Horneado: Hornea 20–25 minutos, hasta que esté bien caliente por dentro y burbujee por los bordes.
Gratinado: Cambia a función gratinar (o sube la temperatura) y gratina 5–10 minutos más, hasta que la superficie esté dorada y ligeramente crujiente.
Reposo: Retira del horno y deja reposar 5–10 minutos antes de llevar a la mesa; este reposo ayuda a que el gratinado “asiente”.
Tiempos de cocción y reposo
Fase
Tiempo
Método
Cocción previa bacalao
5–7 min
Fuego suave (sin borbotón)
Sofrito cebolla/ajo
13–17 min
Fuego medio-bajo
Preparación bechamel/nata
10–15 min
Fuego medio-bajo
Horneado de base
20–25 min
Horno 190–200 ºC
Gratinado final
5–10 min
Función gratinar (alto)
Reposo antes de servir
5–10 min
Fuera del horno
La textura perfecta: cremosidad sin ser pesado
Ración de bacalhau com natas con la superficie dorada y un interior sedoso y muy cremoso.
El secreto de un excelente Bacalhau com natas es el equilibrio. La salsa debe ser lo suficientemente cremosa como para envolver todas las lascas de bacalao y los dados de patata, pero sin resultar pesada o densa. Si la bechamel se hace demasiado espesa, el plato final se secará al gratinar. La adición de nata aligera la sensación y el reposo final de 5 a 10 minutos fuera del horno permite que la salsa “asiente”, volviendo la textura más armoniosa y facilitando el servicio.
Presentación en mesa: un plato festivo y tradicional
En la mesa navideña, el bacalhau com natas se sirve idealmente en la misma fuente de horno, humeante y dorado, colocado en el centro. Una decoración sencilla con aceitunas negras y un toque de perejil o cebollino picado por encima aporta color y mantiene el espíritu casero portugués.
La fuente de bacalhau com natas, dorada y burbujeante, lista para ocupar el centro de la mesa de Navidad.
Guarniciones y acompañamientos recomendados
Aceitunas y Perejil: Imprescindibles para la decoración final.
Ensalada fresca: Una ensalada sencilla de hojas verdes con cebolla o una ensalada de tomate ofrece un contraste refrescante con la cremosidad del plato.
Pan de buena corteza: Imprescindible para mojar en la deliciosa salsa.
Aunque este bacalao gratinado puede ser el centro de la comida de fiesta, es habitual que comparta mesa con otros platos navideños, como el tradicional pavo o algún [ENLACE_INTERNO_OPOSTRE_NAVIDEÑO].
Consejos de experto y errores comunes para un bacalhau perfecto
Consejos esenciales
Punto de cocción inicial: No cuezas el bacalao a borbotones ni demasiado tiempo. Basta con una cocción suave de pocos minutos hasta que lasque.
Las lascas: Desmígalo en lascas generosas. Evita convertirlo en hilos demasiado finos para que mantengan la jugosidad.
Descanso antes de servir: Dejar reposar el plato unos minutos fuera del horno ayuda a que los sabores se integren y la textura sea más armoniosa.
Errores comunes a evitar
Prisa en el desalado: El bacalao para Navidad merece 24–48 horas de desalado en frío con varios cambios de agua. Este es el error más frecuente y afecta a todo el plato.
Salsa demasiado densa: Si la bechamel/nata queda muy espesa, el conjunto final resultará pesado y se secará al gratinar. Ajústala siempre con leche o con un poco del agua de cocción del bacalao.
Sobre-cocción inicial: Un bacalao sobre-cocido en el paso inicial queda seco y chicloso tras el horneado.
Variantes de bacalao al horno: más allá del 'natas'
El Bacalhau com natas es solo una de las muchas preparaciones festivas portuguesas. Otras recetas clásicas muy asociadas a la mesa son el Bacalhau à Gomes de Sá (bacalao desmigado con patata cocida, cebolla, huevo duro y aceitunas, más identitario del norte de Oporto) y el Bacalhau à Zé do Pipo (gratinado cubierto con puré de patata y mayonesa horneada).
En cuanto a ingredientes, la principal variante de esta receta es el uso de queso: muchas versiones tradicionales portuguesas no llevan queso rallado en la superficie, mientras que las versiones más modernas sí lo incluyen para un gratinado más potente y dorado. Si buscas la autenticidad total, omite el queso; si buscas un gratinado perfecto, añádelo.
Usos y aplicaciones: reaprovechamiento y platos de subsistencia
Aunque es difícil que sobre este delicioso plato gratinado, si te quedaran lascas de bacalao cocido y desalado, estas son perfectas para platos de reaprovechamiento.
Croquetas de bacalao: El bacalao desmigado es el relleno ideal.
Roupa Velha: Si lo que sobra es el bacalao de la Consoada (bacalao cocido con patatas y verduras), la Roupa Velha (ropa vieja) es un plato de subsistencia tradicional donde todo se saltea con aceite y ajo al día siguiente.
Platos de pasta o arroz: Las sobras del Bacalhau com natas (ya mezclado con salsa y patatas) se pueden incorporar fácilmente en una bechamel de aprovechamiento para un [ENLACE_INTERNO_ARROZ_O_PASTA_BACALAO].
Comparativa: Versión tradicional al horno vs. Adaptación "A Fuego Lento" (Slow Cooker)
Si bien el alma del Bacalhau com natas es su gratinado de horno, podemos usar la olla lenta para reducir el estrés en Navidad, haciendo que gran parte del trabajo se adelante con la filosofía de A Fuego Lento Recetas. La cocción suave en slow cooker asegura un bacalao excepcionalmente jugoso.
Proceso tradicional (Horno)
Ventajas: Gratinado superior, cocción más rápida (25–30 minutos), resultado final clásico.
Fases críticas: El control de la temperatura del horno para evitar que el bacalao se seque y que la salsa se ponga demasiado espesa.
Adaptación “A Fuego Lento” (Slow Cooker)
La olla lenta se usa para la cocción del bacalao y para la fase de integración y calentamiento de la base, dejando el gratinado solo para el final.
Qué partes hacer en slow cooker:
Cocción del bacalao: Coloca las postas desaladas en la olla lenta, cúbrelas apenas con agua o con un chorrito de leche. Cocina en BAJA 30–40 minutos, hasta que lasquen sin deshacerse.
Integración: Mezcla en la cubeta el bacalao con la cebolla pochada, las patatas ya fritas o asadas y parte de la salsa; deja que se caliente y se integre suavemente.
Mantenimiento de calor: Mantén en BAJA o WARM hasta el momento de pasar a la fuente y gratinar en el horno.
Seguridad alimentaria con la olla lenta
Asegúrate de que el conjunto alcanza siempre temperaturas seguras (al menos 74 ºC en el centro del plato) antes de servir. Evita recalentar directamente desde frío en la slow cooker: es mejor calentar en horno o cazo y usar la olla lenta solo para mantener caliente durante un tiempo limitado.
Conclusión A Fuego Lento
Este bacalhau com natas al horno, apoyado en la organización que permite la olla lenta, es la prueba de que se puede vivir una Navidad con sabor profundo y sin carreras de última hora. Preparas con calma, dejas que el tiempo y el calor suave hagan su parte y solo te ocupas de gratinar y disfrutar. El resto, lo hace el fuego lento.
Caldereta de pescado y marisco en olla lenta: Navidad a fuego lento
Raciones: 4–6 personas
Tiempo de preparación: 25–30 minutos
Tiempo de cocción en olla lenta: 4–5 horas en BAJA (3–3,5 h en ALTA)
Dificultad: Fácil, requiere planificación pero muy poco trabajo activo.
Esta caldereta de pescado y marisco en olla lenta está pensada para Navidad o Nochevieja: un plato de fiesta lleno de sabor a mar que se cocina casi solo mientras tú te ocupas del resto del menú.
[ENLACE INTERNO OBLIGATORIO AQUÍ, por ejemplo, a una receta de postre navideño].
Historia y Origen de la Receta
La caldereta de pescado es un plato muy ligado a las costas del Mediterráneo y del Atlántico, nacida como receta humilde de pescadores para aprovechar el pescado del día, las espinas y las cabezas más sabrosas.
Con el tiempo, este guiso marinero se fue refinando hasta convertirse en plato festivo de muchas mesas de Navidad.
Nuestra versión “a fuego lento” rinde homenaje a esa tradición, pero aprovechando la slow cooker para concentrar el sabor durante horas, con cero estrés y una textura de salsa profunda y sedosa, perfecta para una comida de familia al más puro estilo nonna-style.
Una buena caldereta empieza siempre con ingredientes frescos y un fondo aromático preparado con calma.
Ingredientes y Función Técnica
Para el fondo de la caldereta (olla lenta)
1 litro de fumet de pescado (casero o de calidad, hecho con espinas y cabezas de pescado blanco, no azules muy grasos)
1 cebolla grande, picada fina
1 puerro (solo la parte blanca), picado
1 pimiento verde y 1/2 rojo, en dados
2–3 dientes de ajo, picados
2 tomates maduros rallados o 200 g de tomate triturado
100–150 ml de vino blanco seco
2–3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 hoja de laurel
1 cucharadita de pimentón dulce (y una pizca de picante, opcional)
Unas hebras de azafrán o una pizca de colorante suave
Sal y pimienta negra recién molida
Pescado y marisco
400–500 g de rape o pescado blanco firme en tacos gruesos (2,5–3 cm), por ejemplo merluza de cola, bacalao fresco, rosada o similar
200–300 g de calamar o sepia en anillas gruesas (1,5–2 cm) o trozos
8–12 langostinos o gambones crudos (pelados dejando la cola o enteros)
8–12 mejillones limpios (puedes añadir también almejas purgadas si quieres más fiesta)
Picada para espesar y dar cuerpo (opcional pero muy recomendable)
4–5 rebanadas finas de pan del día anterior (tipo barra o pan de pueblo, ligeramente tostado)
8–10 almendras tostadas sin sal
Opcional extra para la picada: 1 cucharada de brandy o coñac
Opcional extra para la picada: 1 cucharada de perejil fresco muy picado
Nota: ajusta la sal siempre al final, especialmente si tu fumet ya está sazonado o si utilizas mariscos que aportan su propio punto salino.
Selección del Ingrediente Principal
Para esta caldereta, la calidad del rape o bacalao fresco en tacos gruesos es esencial.
Busca piezas firmes, de color uniforme y olor suave a mar; si el pescado ya huele fuerte en crudo, también lo hará en el guiso.
Corta los tacos siempre de 2,5–3 cm para que aguanten la manipulación y no se deshagan al final de la cocción.
En cuanto al fumet, invierte en uno casero o de muy buena calidad: es la columna vertebral de todo el sabor.
Un fumet pobre dará una caldereta correcta; un fumet bien hecho convierte este plato en receta de fiesta.
Preparación Previa, Base Aromática y Sellado
Preparación Previa
La preparación previa se centra en el sofrito base. Pica la cebolla, el puerro y los pimientos finos.
Ralla los tomates. Ten a mano el fumet ya caliente o a temperatura ambiente.
Es importante que el pescado blanco esté cortado en tacos gruesos (2,5–3 cm) y los calamares en anillas de 1,5–2 cm para que aguanten la adición de calor en la segunda fase sin romperse.
Sofrito o Base Aromática
Calienta el aceite de oliva en una sartén amplia. Pocha cebolla, puerro y pimientos con una pizca de sal a fuego medio hasta que estén muy tiernos y ligeramente dorados (10–12 minutos).
Añade el ajo picado y cocina 1–2 minutos más, sin que se queme. Incorpora el tomate rallado o triturado y cocina a fuego medio-bajo hasta que pierda el agua y quede un sofrito concentrado y brillante (8–10 minutos).
Retira la sartén del fuego, añade el pimentón (y el picante si lo usas), remueve rápido y vuelve a poner al fuego.
Vierte el vino blanco, sube un poco el fuego y deja hervir 2–3 minutos para evaporar el alcohol.
El Sellado: Crucial para el Sabor
En esta receta, no sellamos el pescado directamente, sino que potenciamos el sabor con un sofrito bien dorado fuera de la olla.
Esto carameliza los azúcares de la verdura y el tomate, creando una base aromática potente que la cocción lenta luego integrará.
El pescado y el marisco, al ser delicados, se añaden al final sin sellar para evitar que se sequen o se pasen.
El tiempo hace su magia: la olla lenta concentra el sabor del mar sin necesidad de vigilar el fuego.
Montaje y Pasos de Cocción (Paso a Paso)
Montar el fondo: Pasa el sofrito a la olla de cocción lenta, aprovechando bien los jugos. Añade el litro de fumet, la hoja de laurel, el azafrán o colorante, sal y pimienta. Mezcla ligeramente. Tapa y cocina en BAJA: 3 h 30–4 h 30 o en ALTA: 2 h 30–3 h. Durante esta fase no hace falta remover, como mucho una vez a mitad de cocción.
Preparar y añadir la picada: Unos 45–60 minutos antes de terminar el fondo, tuesta ligeramente las rebanadas de pan y las almendras. Tritura pan y almendras con un cazo de caldo caliente de la caldereta. Incorpora la picada a la olla en la última hora de cocción del fondo y mezcla bien. Prueba y rectifica de sal.
Añadir el calamar o la sepia: Cuando el fondo esté sabroso, añade las anillas de calamar o sepia. Cocina en BAJA 20–25 minutos (o 15–20 en ALTA) hasta que empiecen a estar tiernos.
Cocinar el pescado y el marisco: Sazona los tacos de pescado y los langostinos. Coloca primero los mejillones (y almejas, si usas) sobre el fondo con calamar. Distribuye encima los tacos de pescado y los langostinos/gambones. Tapa y cocina en BAJA 15–20 minutos (o 10–15 en ALTA), sin remover, hasta que el pescado esté opaco y los mejillones se hayan abierto.
Reposo y servicio: Apaga la olla y deja reposar la caldereta tapada unos 10 minutos para que se asienten los sabores. Sirve muy caliente.
Tiempos de cocción: LOW vs. HIGH
Programa
Tiempo de fondo
Adición final (calamares + pescado/marisco)
Tiempo total aprox.
LOW (Baja)
3 h 30 – 4 h 30
40 – 50 min
4 – 5 horas
HIGH (Alta)
2 h 30 – 3 h
25 – 35 min
3 – 3,5 horas
El tiempo total orientativo (fondo + adiciones finales) es de 4 a 5 horas en BAJA o de 3 a 3,5 horas en ALTA.
Textura Perfecta: La Clave de A Fuego Lento
La textura ideal de esta caldereta es un caldo espeso, untuoso y que envuelva bien los trozos de pescado.
La clave está en la picada de pan y almendra, que aporta cuerpo sin necesidad de harinas o nata,
y en dejar reducir ligeramente la salsa con la tapa abierta al final si fuera necesario.
Si quieres una salsa aún más fina, puedes triturar parte de las verduras del fondo con caldo y devolver esa crema a la olla para un acabado más sedoso.
Salsa espesa y brillante que envuelve el pescado y el marisco: puro sabor a mar a fuego lento.
Presentación y Guarniciones
Sirve la caldereta en cuencos hondos o cazuelas de barro individuales para mantener el calor.
Es un plato que gana con un contraste fresco: un chorrito de AOVE en crudo, unas gotas de limón
y mucho perejil fresco picado justo antes de servir. Acompaña con:
Pan de pueblo crujiente o pan rústico.
Alioli suave o mayonesa de ajo asado.
Ensalada verde ligera con vinagreta cítrica.
Consejos de Expertos y Errores Comunes
Consejos de Expertos (Trucos y Tips)
Pescados que aguantan bien: rape, bacalao fresco, merluza de cola, rosada, abadejo… siempre en tacos gruesos (2,5–3 cm).
Orden clave: fondo largo → picada → calamar/sepia → pescado y marisco delicado al final.
Versión “de cuchara”: añade 2–3 patatas chascadas en dados grandes en la última hora del fondo, antes del calamar.
Toque final: unas gotas de limón y perejil fresco picado justo antes de servir levantan muchísimo el plato.
Errores Comunes a Evitar
Añadir el marisco demasiado pronto: nunca añadas el pescado o el marisco delicado (langostinos, mejillones) al inicio. Se pasarán, se quedarán gomosos y soltarán todo su jugo, aguando el fondo.
No sofreír la base: el sabor profundo no viene solo de la cocción lenta, sino de la caramelización inicial de las verduras. Un buen sofrito es innegociable.
Congelar el plato terminado: la textura del pescado y marisco empeora al descongelarse. Congela solo el fondo concentrado si quieres adelantar trabajo.
Variantes Regionales, Usos y Aplicaciones
Variantes Regionales y de Ingredientes
Puedes adaptar esta caldereta al gusto y al bolsillo.
Sustituye parte de los langostinos por gambas, berberechos o más mejillones para ajustar el presupuesto sin perder sensación festiva.
Si quieres un matiz más mediterráneo, añade un poco de ralladura de limón al final; si prefieres un toque más ahumado, prueba con una pizca de pimentón de la Vera ahumado en el sofrito.
En algunas zonas costeras se añade también un chorrito de vino rancio o de brandy en la picada para aportar profundidad extra.
Usos y Aplicaciones
El fondo sobrante de la caldereta es oro puro.
Si te queda salsa espesa sin demasiado pescado, úsala como base para un arroz meloso de marisco o para una simple pasta al día siguiente:
bastará con alargarla con un poco de fumet o agua y ajustar de sal.
También puedes utilizar una pequeña cantidad para enriquecer una sopa de pescado rápida.
[ENLACE INTERNO OBLIGATORIO AQUÍ, por ejemplo, a una receta de arroz o pasta con fondo de pescado].
Tiempos de cocción: LOW vs. HIGH
Programa
Tiempo de fondo
Adición final (calamares + pescado/marisco)
Tiempo total aprox.
LOW (Baja)
3 h 30 – 4 h 30
40 – 50 min
4 – 5 horas
HIGH (Alta)
2 h 30 – 3 h
25 – 35 min
3 – 3,5 horas
El tiempo total orientativo (fondo + adiciones finales) es de 4 a 5 horas en BAJA o de 3 a 3,5 horas en ALTA.
Tiempos Reales Finales (Preparación + Cocción)
Tiempo de Preparación Activa: 25–30 minutos
Tiempo de Cocción Lenta (Fondo + Adiciones): 4–5 horas (en BAJA)
Tiempo Total Estimado: 4–5 horas (perfecto para dejarlo por la mañana y servir en la cena).
Conclusión A Fuego Lento
Esta caldereta demuestra que se puede disfrutar de una cena de Navidad sofisticada, con sabor profundo y tradición marinera, sin sacrificar tiempo de calidad en familia.
La slow cooker se encarga del chup-chup largo mientras la casa se llena de aromas a mar y a guiso casero.
Deja que el fondo trabaje a fuego lento, pon la mesa con calma y disfruta del resultado.
¡Cocina despacio… vive mejor!
[ENLACE INTERNO OBLIGATORIO AQUÍ, por ejemplo, a la página principal de "A Fuego Lento Recetas"].
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo congelar el plato terminado?
No es recomendable congelar la caldereta ya con pescado y marisco; la textura empeora. Si quieres adelantar, congela solo el fondo sin pescados ni mariscos.
¿Qué hago si la salsa queda muy líquida?
Retira la tapa en la última hora de cocción del fondo para permitir que el líquido se evapore y se concentre. La picada de pan y almendra también ayuda a espesar de forma natural.
¿Es seguro recalentar en la olla lenta?
No recalientes directamente desde frío en la slow cooker. Recalienta primero en una olla convencional hasta que esté muy caliente y luego usa la olla lenta solo para mantener caliente el servicio.
Caldereta de pescado y marisco a fuego lento, el centro perfecto de una mesa navideña sin estrés.
Sopa de Navidad mallorquina en olla lenta (Sopa de Nadal)
Raciones: 4–6
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción en LOW: 8 horas (recomendado)
Tiempo de cocción en HIGH: 4 horas (mínimo)
Tiempo total orientativo: 8 horas 30 minutos
Dificultad: Baja (una vez hecha la mise en place)
Introducción navideña: El alma de la tradición en tu olla lenta
La Sopa de Nadal es el alma de la Navidad en Mallorca. Esta sopa reconfortante, con su caldo profundo y los galets rellenos de carne tierna, se prepara para Nochebuena o el día de Navidad, reuniendo a la familia alrededor de la mesa.
En A Fuego Lento Recetas honramos las raíces mallorquinas de Jandro adaptándola a la olla lenta, donde el tiempo suave extrae todos los sabores sin prisas: **cocina despacio… ¡vive mejor!
El tiempo hace su magia: cocción lenta para sabor profundo.
Ingredientes
Los ingredientes frescos son la base del sabor.
Para el caldo
1 pollo campero entero, troceado
2 morcillos de ternera
1 muslo de pavo
2 huesos de ternera (o caña)
1 puerro, troceado
1 rama de apio
3 zanahorias, en trozos grandes
1 nabo, troceado
1/4 de repollo o col rizada
1/2 cebolla con piel
Sal al gusto
Agua fría (hasta cubrir los ingredientes, unos 3–4 litros)
Aceite de oliva virgen extra para dorar
Para los *galets* rellenos (para 250 g de galets)
250 g de carne picada mixta (mitad ternera, mitad cerdo)
1 huevo
Miga de pan remojada en leche (o pan rallado)
1 diente de ajo picado
Perejil fresco picado
Sal y pimienta negra molida
Mejorana o nuez moscada al gusto
Unas gotas de coñac o jerez (opcional)
250 g de *galets* grandes para rellenar
Preparación: El paso a paso para un caldo inolvidable
1. Dorado y relleno (*Mise en place*)
En una sartén grande con un chorrito de aceite caliente, dora bien el pollo, los morcillos, el muslo de pavo y los huesos por todos lados. Este paso es clave para que el caldo salga más oscuro y lleno de sabor (reacción de Maillard).
Prepara el relleno: en un bol, mezcla la carne picada con el huevo, la miga escurrida, ajo, perejil, sal, pimienta, mejorana y el coñac. Deja reposar 15 minutos.
Rellena los *galets* con una cucharita pequeña, empujando la carne con el mango hasta llenarlos sin romperlos. Reserva en la nevera sobre un plato ligeramente enharinado.
2. Cocción del caldo en olla lenta (Tiempos)
Coloca las carnes y huesos dorados en la cubeta de la olla lenta. Añade las verduras troceadas en pedazos grandes. Cubre con agua fría hasta unos 2 cm por encima de los ingredientes. Programa en **LOW 8 horas** (ideal para sabores intensos) o en **HIGH 4 horas** como mínimo. No levantes la tapa: el vapor y el tiempo hacen la magia lenta y paciente.
3. Colado del caldo y cocción de los *galets*
Una vez cocido, cuela el caldo por un colador fino a una cazuela grande, descartando los sólidos. Lleva a ebullición suave y añade los *galets* rellenos. Cocina 12–15 minutos (o según el paquete), removiendo lo mínimo para no romperlos. Prueba y ajusta la sal al final.
Resultado final: sabor equilibrado y auténtico.
Servicio y presentación
Sirve en platos hondos bien calientes, con un hilo de aceite de oliva virgen extra por encima para potenciar el aroma. Acompaña con pan de campo crujiente o *pa amb oli*, ideal para la comida navideña en familia o cualquier día frío de invierno. Bon profit.
Consejos de experto y conservación
No levantes la tapa de la olla lenta durante la cocción para no perder calor ni sabor.
El caldo se congela perfectamente en bolsas o recipientes herméticos y se conserva varios meses, siendo una base perfecta para otras recetas.
Prepara el caldo el día antes y cuece los *galets* justo antes de comer para que queden al dente.
Ajusta la sal siempre al final, tras colar y probar el caldo, ya que la cocción reduce el volumen y concentra el sabor.
Si usas HIGH, vigila que no reduzca demasiado; si ves que baja mucho el nivel, añade un poco de agua o caldo extra.
Cierre “A Fuego Lento”
En A Fuego Lento Recetas, cocinar despacio es una forma de vivir mejor: mientras la olla trabaja sola, tú disfrutas de la familia, las risas y las historias. Recupera esta joya mallorquina y convierte cada Navidad en un festín de amor, tradición y calma.
Recetas que se cocinan despacio y se disfrutan siempre
Bienvenid@ a A Fuego Lento: tu casa del slow cooking
¡Bienvenid@ a A Fuego Lento! Si estás empezando en el mundo de la cocina lenta (slow cooking), has llegado al lugar perfecto. Nuestro objetivo es demostrarte que se puede comer delicioso, saludable y casero sin tener que pasar horas delante de los fogones.
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El slow cooking permite que los sabores se integren lentamente, ofreciendo platos con una profundidad inigualable.
Tus primeras recetas de cocina lenta
Estofado de ternera: el clásico con alma casera
Ideal para iniciarte: es una receta fácil, llena de sabor y con ese toque reconfortante que enamora. La carne queda tierna y la salsa, espesa y brillante.
El estofado de ternera es la receta perfecta para principiantes en la olla lenta.
Rabo de toro con peras y vino blanco: una receta para sorprender
Una receta gourmet al alcance de todos, perfecta para una ocasión especial o simplemente para darte un capricho. La cocción lenta transforma el rabo de toro en mantequilla.
Un plato que sorprende por su textura y el contraste de sabores de la carne y la fruta.
Consejos rápidos para cocinar a fuego lento como un experto
✅ Usa una olla lenta o *crockpot* para mejores resultados: la temperatura baja y constante es la clave.
✅ No levantes la tapa durante la cocción: la paciencia es parte del sabor, y cada vez que abres, pierdes calor.
✅ ¡Cocinar a fuego lento es más fácil de lo que crees! Planifica y deja que tu olla trabaje por ti.
Tu olla lenta será tu mejor aliada para guisos perfectos y sin esfuerzo.
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🍽️ Este blog está pensado para que disfrutes cocinando sin estrés, recuperando el sabor de lo auténtico. Guarda esta página en tus favoritos para volver siempre que quieras empezar algo delicioso.
Paletilla de cordero con ajo y romero en olla lenta: Navidad a fuego lento
Raciones: 6–8 personas
Tiempo de preparación: 20–25 minutos
Tiempo de cocción en olla lenta (LOW / HIGH): 8–10 horas en LOW / 4–5 horas en HIGH
Tiempo total orientativo: 8–10 horas
Introducción: el asado navideño sin estrés
La paletilla de cordero con ajo y romero es uno de los grandes protagonistas de las mesas de fiesta en España y Portugal, especialmente en Navidad y Nochebuena. Cocinarla en olla lenta te permite tener un asado de fiesta jugoso y aromático sin necesidad de vigilar el horno todo el día.
Con la slow cooker, la paletilla se cocina lentamente, absorbiendo todos los aromas de ajo y romero, mientras tú te dedicas a preparar el resto del menú o simplemente disfrutas de la familia. Es el centro de mesa perfecto para una cena navideña sin prisas ni estrés.
Historia y origen de la receta
El cordero asado con ajo y romero es una receta tradicional que ha pasado de generación en generación en las familias mediterráneas. En España y Portugal, es habitual ver este plato en las celebraciones de Navidad, Pascua y grandes fiestas familiares, donde el aroma del cordero y las hierbas invade la casa y crea un ambiente festivo.
La olla lenta respeta esta tradición, permitiendo que la carne se cocine lentamente, como en los hornos de antaño, pero con la comodidad de que no tienes que estar pendiente del fuego. Es la manera perfecta de tener un asado de fiesta en casa sin renunciar a la autenticidad.
Los ingredientes esenciales: paletilla de cordero, ajo, romero, aceite y verduras aromáticas para una receta navideña inolvidable.
Ingredientes
Paletilla de cordero y aromas
1 paletilla de cordero de 1,8–2,2 kg (preferiblemente con hueso para más sabor).
4–5 dientes de ajo grandes.
6–8 ramitas de romero fresco (o 2 cucharadas de romero seco).
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Sal y pimienta negra recién molida al gusto.
Base aromática para la olla lenta
1 cebolla grande, cortada en cuartos.
1 cabeza de ajo, cortada por la mitad horizontalmente.
1 zanahoria grande, cortada en trozos gruesos.
1 vaso de vino blanco o tinto (opcional, pero recomendado para más sabor).
1 vaso de caldo de carne o cordero.
1 hoja de laurel.
1 ramita de tomillo (opcional).
Guarniciones sugeridas
Patatas asadas o cortadas en cuartos.
Verduras de invierno (zanahorias, cebollas, alcachofas).
Salvia fresca o romero para decorar.
Salsa para mojar pan.
Selección del ingrediente principal
Para obtener la mejor paletilla de cordero, elige una pieza con hueso, ya que aporta más sabor y jugosidad. La grasa exterior protege la carne durante la cocción y aporta sabor al plato final. El tamaño ideal está entre 1,8 y 2,2 kg, suficiente para 6–8 personas.
En la carnicería, busca una paletilla con buena capa de grasa y carne de color rosado. Si no encuentras una pieza con hueso, puedes optar por una paletilla deshuesada, aunque el resultado será menos jugoso.
Preparación previa / sellado opcional
Saca la paletilla de la nevera al menos 30 minutos antes de empezar para que la cocción sea más uniforme. Haz incisiones profundas en la superficie de la carne y rellénalas con rodajas de ajo y ramitas de romero. Sazona generosamente con sal y pimienta, y masajea la superficie con aceite de oliva.
Si quieres potenciar el sabor, puedes dorar la pieza en una sartén muy caliente antes de colocarla en la olla lenta, aunque no es obligatorio.
La paletilla se cocina lentamente en la olla lenta, rodeada de verduras aromáticas y ajo, creando un ambiente festivo.
Montaje y cocción paso a paso
Coloca la cebolla, la zanahoria, la cabeza de ajo, el laurel y el tomillo en el fondo de la cubeta de la slow cooker.
Sitúa la paletilla de cordero encima, con la parte de la grasa hacia arriba para que los jugos vayan regando la carne.
Vierte el vino y el caldo alrededor de la paletilla, sin cubrirla por completo.
Tapa la olla y cocina:
En LOW: 8–10 horas.
En HIGH: 4–5 horas.
La carne estará lista cuando se deshaga con facilidad y se separe del hueso. Puedes añadir las patatas y otras verduras a la olla durante la última hora de cocción para que absorban los sabores.
Reposa la paletilla 10–15 minutos antes de cortarla.
La temperatura interna orientativa en la parte más gruesa debe estar entre 70–75 ºC para una carne jugosa y bien hecha.
Tabla de tiempos LOW vs HIGH
Peso de la paletilla
Tiempo en LOW
Tiempo en HIGH
1,5 kg
7–8 horas
4–4,5 horas
1,8–2 kg
8–10 horas
4–5 horas
2,2–2,5 kg
10–12 horas
5–6 horas
Textura perfecta y punto de cocción
La paletilla debe quedar tierna y jugosa, con la carne que se deshaga del hueso pero sin estar deshecha del todo. Al cortarla, la fibra debe separarse con facilidad y la carne debe tener un color rosado y brillante.
La carne debe quedar tierna y jugosa, con los aromas de ajo y romero bien integrados, perfecta para una mesa navideña.
Presentación y guarniciones
Una vez cocinada, retira la paletilla de la olla y déjala reposar 10–15 minutos antes de cortarla. Sirve con las verduras y patatas que hayas cocinado junto a la carne, bañadas con parte del jugo de cocción.
Decora con ramitas de romero fresco y salvia, y acompaña con pan crujiente o puré de patata. Para Navidad, añade una salsa para mojar pan y completa la bandeja con verduras de invierno.
Consejos de experto y errores comunes
Consejos de experto
Si la paletilla es muy grande, puedes cortarla en dos piezas para que la cocción sea más uniforme.
No abras la olla durante la cocción para evitar que se escape el vapor y la carne se seque.
Si quieres un acabado dorado, puedes pasar la paletilla al horno unos minutos antes de servir, con un poco de aceite de oliva por encima.
Para organizar la cocción el día de Navidad, deja la paletilla hecha por la mañana en LOW y solo dora antes de comer.
Errores comunes
Abrir la olla durante la cocción, lo que hace que la carne se seque.
Cubrir la paletilla de líquido como un cocido, lo que puede hacer que la carne pierda sabor.
Quedarse corto de tiempo, lo que puede dejar la carne dura.
Secar la carne en horno fuerte demasiado rato, lo que la hace perder jugosidad.
Usos de las sobras
Las sobras de paletilla de cordero son muy versátiles. Puedes aprovecharlas para hacer croquetas, bocadillos, ensaladas templadas o añadirlas a platos de pasta. El hueso también se puede usar para enriquecer caldos o sopas.
La paletilla de cordero con ajo y romero, lista para servir en una bandeja festiva, el centro de mesa perfecto para Navidad.
Conclusión “A Fuego Lento”
Esta paletilla de cordero con ajo y romero en olla lenta es el asado de fiesta perfecto para Navidad. La slow cooker se encarga de la parte larga y delicada, dejando solo el acabado y la presentación para el último momento. Cocinar sin prisas, disfrutar de la familia y tener un centro de mesa navideño espectacular, todo en un solo plato.
FAQ: dudas frecuentes
¿Puedo preparar la paletilla el día antes?
Sí. Puedes hacer todo el proceso en la olla lenta, dejarla templar, guardarla en la nevera y recalentarla al día siguiente en el horno antes de servir.
¿Cómo recaliento la paletilla sin que se seque?
Colócala en una fuente con parte de su jugo de cocción, cúbrelo con papel de aluminio y caliéntala en el horno a temperatura moderada hasta que esté bien caliente en el centro.
¿Se puede congelar la paletilla cocida?
Sí. Córtala en porciones, envuélvela bien y congélala. Para descongelar, hazlo lentamente en la nevera y recalienta con un toque de horno suave.
Jamón glaseado de Navidad en olla lenta: el asado jugoso y sin estrés
Raciones: 6–8 personas
Tiempo de preparación: 25–30 minutos (más el tiempo de atemperado)
Tiempo de cocción en olla lenta (LOW / HIGH, pieza de 2–3 kg): 5–7 horas en LOW / 3,5–5 horas en HIGH
Tiempo total orientativo: 6–8 horas (incluyendo horneado final y reposo)
Introducción: un jamón de Navidad a fuego lento y sin estrés
Este jamón glaseado de Navidad en olla lenta está pensado para convertirse en el gran centro de mesa de tus fiestas, sin que tengas que estar pendiente del horno todo el día. La slow cooker se encarga de cocinar la pieza despacio en un baño aromático, mientras tú te dedicas al resto del menú o simplemente disfrutas de la familia.
Después, un rápido horneado con glaseado de miel, mostaza y cítricos aporta el brillo y el toque caramelizado que todos esperan en un asado navideño. El resultado es un jamón muy jugoso por dentro, con una corteza aromática y ligeramente crujiente, perfecto para cortar en lonchas y servir en bandeja festiva.
Historia y origen: del gammon anglosajón a la mesa mediterránea
El jamón asado glaseado es un clásico de las mesas anglosajonas, donde piezas de gammon salmuerizado se hornean lentamente con glaseados dulces de miel, azúcar moreno o jarabe de arce y se coronan con clavos y rodajas de fruta. Con el tiempo, este estilo de asado ha cruzado fronteras y se ha adaptado a otros países, jugando con cítricos, especias y diferentes tipos de mostaza.
En esta versión “A Fuego Lento Recetas” se toma esa idea de gammon glaseado y se traslada a la olla lenta, con un toque muy mediterráneo y navideño. El líquido de cocción aromático y el glaseado cítrico hacen que el jamón encaje de maravilla tanto en mesas españolas como portuguesas, compartiendo espíritu con los grandes asados de fiesta pero con una logística mucho más relajada.
Los ingredientes clave del jamón glaseado navideño: buena pieza de cerdo salmuerizado, cítricos, miel, mostaza y especias que perfuman toda la cocina.
Ingredientes del jamón glaseado de Navidad en olla lenta
Jamón y pieza principal
1 pieza de jamón de cerdo salmuerizado tipo gammon de 2–3 kg (no jamón serrano ni curado).
1–2 cucharadas de aceite de oliva suave (para engrasar ligeramente la pieza antes de hornear, opcional).
Sal fina (solo si la pieza viene poco salada; en muchas ocasiones no hará falta añadir).
Pimienta negra recién molida al gusto.
Líquido de cocción para olla lenta
750 ml de zumo de manzana claro o sidra suave (puede sustituirse parte por caldo suave de pollo o verduras).
250–500 ml de caldo suave (pollo o verduras), la cantidad justa para llegar a cubrir aproximadamente 1/3–1/2 de la altura del jamón en la cubeta.
1 cebolla grande en cuartos.
2 zanahorias en trozos grandes.
4 dientes de ajo, machacados con piel.
1 hoja de laurel.
1 naranja en rodajas gruesas.
6–8 granos de pimienta negra.
1–2 ramitas de romero o tomillo fresco.
Glaseado de miel, mostaza y cítricos
120 g de miel.
2 cucharadas soperas de mostaza Dijon.
1 cucharada sopera de mostaza antigua en grano (opcional, para textura).
Zumo de 1 naranja grande.
Ralladura fina de 1 naranja (solo la parte coloreada).
2 cucharadas soperas de vinagre de manzana o de vino blanco suave.
1–2 cucharadas soperas del propio líquido de cocción del jamón (para afinar textura y sabor).
1 pizca de pimienta negra o blanca.
Extras opcionales y guarniciones
8–12 clavos de olor enteros para clavar en la grasa del jamón antes del horneado final.
1 pequeña rama de canela para el líquido de cocción (opcional).
Patatas asadas o puré de patata cremoso, como acompañamiento.
Coles de Bruselas salteadas o verduras de invierno (col rizada, zanahorias glaseadas).
Pan de buena miga para servir con la salsa.
Selección del jamón: pieza, salazón y por qué no usar jamón serrano
Para esta receta se utiliza una pieza de jamón de cerdo salmuerizado o curado en salmuera, a menudo etiquetado como gammon o jamón fresco salado, pensado para cocer o asar. Lo ideal es una pieza de 2–3 kg con buena capa de grasa exterior que proteja la carne durante la cocción y aporte sabor al glaseado final.
No se debe usar jamón serrano o ibérico curado, ya que su proceso de curación y su punto de sal no están pensados para una cocción prolongada; al cocinarlo se endurece, se vuelve salado en exceso y pierde su textura característica. Si la pieza que compras es muy salmuerizada, consulta las indicaciones del fabricante y, si lo recomiendan, puedes darle un breve remojo en agua fría para rebajar ligeramente la sal.
Preparación previa del jamón
Sacar el jamón de la nevera con antelación ayuda a que la cocción sea más uniforme y a que la carne tarde menos en alcanzar la temperatura interna adecuada. Lo ideal es dejar la pieza a temperatura ambiente 30–45 minutos antes de iniciar la receta, en una zona fresca y alejada de fuentes de calor directas.
Antes de colocar el jamón en la olla lenta, seca bien la superficie con papel de cocina y, si viene con piel gruesa, retira parte de la piel dejando una buena capa de grasa. Con un cuchillo afilado marca la grasa en forma de rombos superficiales, sin profundizar demasiado en la carne; esta cuadrícula ayuda a que el glaseado penetre y a que la grasa se funda de forma más uniforme.
El jamón se cocina lentamente en la olla lenta, rodeado de zumo de manzana, caldo, cítricos y especias que perfuman toda la cocina.
Cocción del jamón en olla lenta
Coloca la cebolla, la zanahoria, el ajo, el laurel, las rodajas de naranja, las hierbas y las especias en el fondo de la cubeta de la slow cooker. Sitúa el jamón encima, con la parte de la grasa hacia arriba, para que los jugos vayan regando la carne a medida que se cocina.
Vierte el zumo de manzana o la sidra y el caldo alrededor de la pieza, sin llegar a cubrirla por completo: lo ideal es que el líquido alcance entre 1/3 y 1/2 de la altura del jamón, de modo que se cocine en un entorno húmedo pero sin hervir sumergido. Tapa la olla y elige uno de estos rangos de tiempo orientativos para una pieza de 2–3 kg:
Olla lenta en LOW: 5–7 horas.
Olla lenta en HIGH: 3,5–5 horas.
Los tiempos pueden variar según el modelo de olla y la forma exacta de la pieza. Lo más fiable es usar una sonda o termómetro para carne clavado en la parte más gruesa, evitando tocar huesos. Busca una temperatura interna aproximada de 68–72 ºC para un jamón jugoso y bien cocido, siempre dentro de un rango seguro.
Preparación del glaseado y horneado final
Mientras el jamón termina de hacerse en la olla lenta, puedes preparar el glaseado. En un cazo pequeño mezcla la miel, la mostaza Dijon, la mostaza en grano, el zumo y la ralladura de naranja, el vinagre y una pizca de pimienta. Calienta a fuego suave unos minutos, removiendo, hasta que la mezcla esté homogénea y ligeramente más fluida.
Cuando el jamón esté cocinado en la slow cooker, retíralo con cuidado a una fuente de horno resistente. Reserva parte del líquido de cocción colado para servir como salsa ligera o para ajustar la textura del glaseado si hiciera falta. Si te gusta el toque clásico, clava algunos clavos de olor en los rombos de grasa marcados antes de pincelar con el glaseado.
Precalienta el horno a 220 ºC con calor arriba y abajo. Pincela generosamente la superficie del jamón con el glaseado y hornéalo 10–15 minutos, hasta que la capa de fuera empiece a caramelizarse y tomar un bonito color tostado. Puedes sacarlo a mitad, volver a pincelar y hornear unos minutos más para intensificar el brillo y el sabor, vigilando que no se queme el azúcar de la miel.
Tabla de tiempos orientativos LOW vs HIGH
Los tiempos de cocción pueden variar según la forma de la pieza y la potencia de la olla lenta, pero esta tabla te sirve como guía inicial para jamones salmuerizados de distintos pesos:
Peso del jamón
Tiempo en LOW (orientativo)
Tiempo en HIGH (orientativo)
2 kg
5–6 horas
3,5–4 horas
2,5 kg
5,5–6,5 horas
4–4,5 horas
3 kg
6–7 horas
4,5–5 horas
Independientemente del tiempo, prioriza siempre comprobar la temperatura interna con termómetro y la textura de la carne antes de pasar al horneado final.
El corte del jamón debe verse jugoso, con la carne ligeramente rosada y las fibras tiernas que se separan con facilidad.
Textura perfecta y punto de cocción
El jamón glaseado en olla lenta está en su punto cuando la carne se siente firme pero cede con facilidad al presionarla con el dedo o con la punta de un tenedor. Al cortarlo en lonchas, debe mantener la forma sin deshacerse, mostrando un interior jugoso y ligeramente húmedo.
Si al pincharlo notas resistencia excesiva o la carne se ve muy compacta y seca, probablemente se ha pasado de cocción. Si por el contrario el interior está demasiado blando y resbaladizo, o la fibra parece aún cruda, dale más tiempo en la slow cooker o un rato más de horno suave antes de proceder al glaseado final.
Presentación en mesa navideña y guarniciones
Una vez glaseado y reposado, traslada el jamón a una bandeja bonita y córtalo en lonchas gruesas, manteniendo la pieza lo más entera posible para conservar la presencia de asado de fiesta. Puedes dejar parte del jamón loncheado y el resto en bloque, para que cada comensal elija su preferencia.
Sirve acompañado de puré de patata cremoso o patatas asadas, coles de Bruselas salteadas con mantequilla y frutos secos, y quizás unas zanahorias glaseadas con parte del líquido de cocción. Añade una salsera con un poco del jugo reducido y pan de buena corteza para rematar una mesa navideña sencilla pero muy vistosa.
Consejos de experto y errores comunes
No uses jamón serrano ni curado: está pensado para comerse en crudo y se vuelve duro y salado si se cocina largo tiempo.
Controla la sal: muchas piezas de gammon ya vienen bien sazonadas; prueba un pequeño trozo cocido del borde antes de decidir si añades sal extra.
Ajusta el líquido: no cubras la pieza hasta arriba; busca un entorno húmedo, no un cocido completo.
No te fíes solo del reloj: usa termómetro y observa la textura para decidir si está listo.
Glasea al final, con horno fuerte: si intentas glasear dentro de la slow cooker, el azúcar se disolverá en vez de caramelizarse.
Deja reposar antes de cortar: 10–15 minutos de reposo fuera del horno ayudan a que los jugos se redistribuyan.
Variantes de glaseado y versiones alternativas
La combinación de miel, mostaza y naranja es un clásico que funciona prácticamente con cualquier menú navideño, pero se pueden explorar otras variantes. Un glaseado con sirope de arce, mostaza suave y un toque de salsa de soja aporta un perfil más profundo y ligeramente ahumado, mientras que el zumo de piña mezclado con miel y jengibre rallado da un toque tropical muy interesante.
Si prefieres evitar el alcohol por completo, usa solo zumo de manzana o caldo en el líquido de cocción y prescinde de la sidra. La misma técnica de slow cooker más glaseado final se puede aplicar a una paleta de cerdo, un lomo de cerdo bien marmoleado o incluso a una pechuga de pavo grande, ajustando los tiempos y controlando siempre la temperatura interna.
Usos de las sobras de jamón glaseado
Las sobras de jamón glaseado son casi tan valiosas como el plato del día de Navidad. Puedes cortarlas en dados para añadir a sándwiches calientes, bocadillos con queso fundido o tostadas con mostaza y pepinillos.
También funcionan muy bien en croquetas de jamón y queso, en platos de pasta con salsa cremosa, en ensaladas templadas con patata y judías verdes o en frittatas y tortillas para un brunch de días festivos. El hueso, si lo hay, se puede aprovechar para enriquecer caldos, sopas o potajes de legumbres.
El jamón glaseado, ya loncheado y rodeado de patatas y verduras, se convierte en un auténtico centro de mesa navideño a fuego lento.
Comparativa: slow cooker vs horno tradicional
El jamón glaseado tradicional se suele cocinar íntegramente en el horno, a baja temperatura y durante varias horas, regando la pieza con sus jugos y con el glaseado. Esta técnica da resultados estupendos, pero ocupa el horno durante mucho tiempo y requiere algo más de atención.
La versión en olla lenta permite liberar el horno y cocinar el jamón de manera más controlada y uniforme, con menor riesgo de que se seque. Solo se usa el horno al final, durante un corto periodo, para caramelizar el glaseado. A modo de resumen:
Slow cooker + horno: máxima jugosidad, horno libre casi todo el tiempo, muy poco estrés.
Solo horno tradicional: buen resultado pero más vigilancia, y el horno ocupado durante buena parte del día.
Cocción en olla lenta (2–3 kg de jamón): 5–7 horas en LOW o 3,5–5 horas en HIGH.
Horneado y glaseado final: 10–15 minutos, más 5–10 minutos de reposo.
Tiempo total aproximado: entre 6 y 8 horas, con muy poca intervención activa.
Conclusión “A Fuego Lento”
Este jamón glaseado de Navidad en olla lenta resume muy bien la filosofía “A Fuego Lento Recetas”: cocinar sin prisas, con aromas que van llenando la casa mientras el tiempo se dedica a lo importante. La slow cooker se encarga de la parte larga y delicada, y tú solo entras en escena para barnizar, gratinar y llevar el asado a la mesa en su mejor momento.
Con una buena planificación, puedes tener el jamón listo con antelación, glasear justo antes de sentaros y disfrutar de un asado festivo que parece sacado de una revista, pero que en realidad se ha hecho a fuego lento y con cero estrés.
FAQ: dudas frecuentes sobre el jamón glaseado en olla lenta
¿Puedo preparar el jamón el día antes?
Sí. Puedes cocinar el jamón en la olla lenta, dejarlo templar, guardarlo bien tapado en la nevera con parte de su jugo de cocción y, al día siguiente, recalentarlo suavemente y terminarlo con el glaseado en el horno justo antes de servir.
¿Cómo recaliento el jamón sin que se seque?
Colócalo en una fuente con un poco de su jugo de cocción, cúbrelo con papel de aluminio y caliéntalo en el horno a temperatura moderada hasta que esté bien caliente en el centro. Después, retira el papel, pincela con el glaseado y gratina unos minutos para recuperar el brillo.
¿Se puede congelar el jamón glaseado?
Se puede congelar en lonchas bien envueltas, pero es mejor hacerlo antes de glasear o con el glaseado ya frío, para que la superficie no pierda demasiada textura al descongelar. Para servir, descongela lentamente en la nevera y recalienta con un toque de horno suave.
¿Qué hago si el jamón está muy salado?
Si al probar un trozo cocido lo notas demasiado salado, puedes descartar parte del líquido de cocción y añadir caldo o agua para el resto del proceso. En algunos casos, un breve remojo previo en agua fría también ayuda a suavizar la salazón.
¿Puedo hacer esta receta sin alcohol?
Sí. Sustituye totalmente la sidra por zumo de manzana y caldo, y evita cualquier vino en el glaseado; el resultado seguirá siendo muy aromático y apto para todos los públicos.
Bacalhau com natas al horno: el gratinado portugués definitivo para Navidad
Raciones: 4–6 personas Tiempo de preparación: 30–40 minutos (sin contar desalado) Tiempo de cocción: 20–25 min previos + 25–30 min horno Tiempo total orientativo: 1 h 15–1 h 30 (sin contar desalado)
Introducción y el origen de la tradición navideña del bacalao
En Portugal, el bacalao es el gran protagonista de la Consoada (Nochebuena). Si bien la tradición más arraigada es el bacalhau cozido com todos (bacalao cocido con patatas, couve y huevos), este cremoso y reconfortante Bacalhau com natas (bacalao con nata) se ha ganado un lugar de honor en muchas mesas navideñas modernas, a menudo servido el Día de Navidad o en grandes celebraciones familiares.
La costumbre de comer pescado en la noche del 24 hunde sus raíces en las antiguas normas de abstinencia de carne de la Iglesia. El bacalao curado, el "fiel amigo", ofrecía la facilidad de conservación perfecta para estas celebraciones. El Bacalhau com natas representa un giro más festivo e indulgente a esa tradición de vigilia: toma el bacalao desmigado y lo mezcla con patata, cebolla y una salsa cremosa al horno, creando un gratinado que se ha convertido en un icono festivo, perfecto para una cena sin prisas.
Ingredientes: Bacalao, patatas y la magia de la nata
Todos los ingredientes del bacalhau com natas listos para una Navidad a fuego lento.
Bacalao y base principal
Bacalao salado (Gadus morhua): 600–700 g en lomos o postas gruesas, de buena calidad, bien desalado. Es el pilar de la receta; la calidad del desalado y la posta es clave para la jugosidad.
Patatas: 700–800 g (tipo para freír/asar). Cortadas en cubos o bastones, aportan textura y volumen.
Cebolla: 1 grande o 2 medianas, cortadas en pluma fina. Forma la base aromática del plato.
Ajo: 2 dientes, picados finos. Potencia el sofrito.
Aceite de oliva virgen extra: 60–80 ml. Para pochar la cebolla y engrasar la fuente.
Base cremosa (natas y bechamel ligera)
Esta salsa combina la riqueza de una bechamel ligera con la indulgencia de la nata para lograr una textura ideal.
Leche entera: 400 ml. Para la base de la bechamel.
Nata líquida para cocinar: 200 ml. Aporta la cremosidad que da nombre al plato (natas).
Mantequilla: 40 g. Para el roux (base espesante).
Harina de trigo: 40 g. Agente espesante del roux.
Sazonado: Nuez moscada rallada al gusto, sal fina y pimienta blanca.
Queso rallado suave (opcional): 50–80 g (emmental, mozzarella). Para un gratinado más intenso; muchas versiones tradicionales no lo llevan.
Guarniciones y acompañamientos
Aceitunas negras portuguesas (tipo galega): Para decorar.
Perejil fresco picado o cebollino: Para terminar.
Ensalada y pan: Ensalada sencilla de hojas verdes y pan de buena corteza para “limpiar” la salsa.
Selección del bacalao: la calidad es fundamental
Para un plato festivo como este, la elección del bacalao es vital. Opta por bacalao Gadus morhua de buena procedencia, en postas o lomos altos. La carne debe ser firme y blanca. El bacalao de menor calidad o demasiado fino tiende a secarse rápidamente durante la doble cocción (cocción previa y horneado), perdiendo la jugosidad esencial para el Bacalhau com natas. Los lomos gruesos nos aseguran lascas generosas y tiernas en el plato final.
Preparación previa: desalado y cocción suave
El desalado correcto del "fiel amigo"
El desalado es la fase que más paciencia requiere. Si utilizas bacalao muy salado y en postas gruesas:
Enjuaga bajo el grifo para retirar el exceso de sal superficial.
Colócalo en una fuente amplia, cúbrelo con abundante agua fría y refrigera 36–48 horas, cambiando el agua 3–4 veces (cada 8–12 horas).
Antes de cocinar, prueba un pequeño trozo tras una breve cocción; si sigue muy salado, prolonga el desalado unas horas más con agua limpia.
Cocción ligera de bacalao y preparación de patatas
Coloca las postas de bacalao desalado en una cazuela amplia con agua fría. Lleva al fuego y cuando el agua esté a punto de hervir (sin borbotón fuerte), baja el fuego y cuece 5–7 minutos, solo hasta que el bacalao empiece a deslascarse.
Retira el bacalao, deja templar, y desmígalo en lascas generosas (retirando piel y espinas). Cuela y reserva una parte del agua de cocción.
Pela y corta las patatas en cubos o bastones. Fríelas en aceite caliente hasta que estén doradas y tiernas, o ásalas en el horno para una versión más ligera. Escúrrelas bien y resérvalas.
Sofrito: la base aromática y el "no sellado" del bacalao
Pochar cebolla y ajo (El sofrito)
La base aromática es crucial: en una sartén amplia, calienta el aceite de oliva. Pocha la cebolla en pluma con una pizca de sal a fuego medio-bajo hasta que esté muy tierna y ligeramente dorada (unos 12–15 minutos). Añade el ajo picado y cocina 1–2 minutos más, con cuidado de que no se queme, pues amargaría.
No sellado, sino integración suave
En este plato, a diferencia de otras recetas de pescado, el bacalao no se sella ni se fríe. Se busca una integración suave de sabores: una vez que la cebolla y el ajo están listos, incorpora el bacalao desmigado a la sartén. Mezcla suavemente y cocina solo 2–3 minutos. El objetivo es que las lascas se impregnen del aroma sin que el bacalao pierda jugosidad ni se deshaga en hilos finos.
Montaje y horneado: la receta tradicional con ayuda de la olla lenta
El bacalao, la patata y la salsa cremosa se integran despacio en la olla lenta antes de pasar al gratinado final.
Preparación de la base cremosa (bechamel con natas)
En un cazo, derrite la mantequilla a fuego medio; añade la harina y remueve para formar un roux (cocina 1–2 minutos).
Agrega la leche poco a poco, batiendo con varillas, hasta obtener una bechamel lisa.
Incorpora la nata líquida y deja que la salsa espese a fuego medio-bajo unos minutos. Debe quedar cremosa, no excesivamente espesa.
Salpimenta con cuidado (recuerda que el bacalao aporta sal) y añade nuez moscada al gusto. Si queda demasiado densa, aligera con un chorrito del agua de cocción del bacalao reservada.
Pasos de montaje y horneado
Montaje: Precalienta el horno a 190–200 ºC (calor arriba y abajo). Engrasa ligeramente una fuente. En un bol grande, mezcla con suavidad las patatas fritas/asadas, la mezcla de bacalao/cebolla y parte de la salsa cremosa.
Vierte la mezcla en la fuente y cúbrela por encima con el resto de la salsa, extendiéndola. Si usas queso rallado, espolvoréalo ahora.
Horneado: Hornea 20–25 minutos, hasta que esté bien caliente por dentro y burbujee por los bordes.
Gratinado: Cambia a función gratinar (o sube la temperatura) y gratina 5–10 minutos más, hasta que la superficie esté dorada y ligeramente crujiente.
Reposo: Retira del horno y deja reposar 5–10 minutos antes de llevar a la mesa; este reposo ayuda a que el gratinado “asiente”.
Tiempos de cocción y reposo
Fase
Tiempo
Método
Cocción previa bacalao
5–7 min
Fuego suave (sin borbotón)
Sofrito cebolla/ajo
13–17 min
Fuego medio-bajo
Preparación bechamel/nata
10–15 min
Fuego medio-bajo
Horneado de base
20–25 min
Horno 190–200 ºC
Gratinado final
5–10 min
Función gratinar (alto)
Reposo antes de servir
5–10 min
Fuera del horno
La textura perfecta: cremosidad sin ser pesado
Ración de bacalhau com natas con la superficie dorada y un interior sedoso y muy cremoso.
El secreto de un excelente Bacalhau com natas es el equilibrio. La salsa debe ser lo suficientemente cremosa como para envolver todas las lascas de bacalao y los dados de patata, pero sin resultar pesada o densa. Si la bechamel se hace demasiado espesa, el plato final se secará al gratinar. La adición de nata aligera la sensación y el reposo final de 5 a 10 minutos fuera del horno permite que la salsa “asiente”, volviendo la textura más armoniosa y facilitando el servicio.
Presentación en mesa: un plato festivo y tradicional
En la mesa navideña, el bacalhau com natas se sirve idealmente en la misma fuente de horno, humeante y dorado, colocado en el centro. Una decoración sencilla con aceitunas negras y un toque de perejil o cebollino picado por encima aporta color y mantiene el espíritu casero portugués.
La fuente de bacalhau com natas, dorada y burbujeante, lista para ocupar el centro de la mesa de Navidad.
Guarniciones y acompañamientos recomendados
Aceitunas y Perejil: Imprescindibles para la decoración final.
Ensalada fresca: Una ensalada sencilla de hojas verdes con cebolla o una ensalada de tomate ofrece un contraste refrescante con la cremosidad del plato.
Pan de buena corteza: Imprescindible para mojar en la deliciosa salsa.
Aunque este bacalao gratinado puede ser el centro de la comida de fiesta, es habitual que comparta mesa con otros platos navideños, como el tradicional pavo o algún [ENLACE_INTERNO_OPOSTRE_NAVIDEÑO].
Consejos de experto y errores comunes para un bacalhau perfecto
Consejos esenciales
Punto de cocción inicial: No cuezas el bacalao a borbotones ni demasiado tiempo. Basta con una cocción suave de pocos minutos hasta que lasque.
Las lascas: Desmígalo en lascas generosas. Evita convertirlo en hilos demasiado finos para que mantengan la jugosidad.
Descanso antes de servir: Dejar reposar el plato unos minutos fuera del horno ayuda a que los sabores se integren y la textura sea más armoniosa.
Errores comunes a evitar
Prisa en el desalado: El bacalao para Navidad merece 24–48 horas de desalado en frío con varios cambios de agua. Este es el error más frecuente y afecta a todo el plato.
Salsa demasiado densa: Si la bechamel/nata queda muy espesa, el conjunto final resultará pesado y se secará al gratinar. Ajústala siempre con leche o con un poco del agua de cocción del bacalao.
Sobre-cocción inicial: Un bacalao sobre-cocido en el paso inicial queda seco y chicloso tras el horneado.
Variantes de bacalao al horno: más allá del 'natas'
El Bacalhau com natas es solo una de las muchas preparaciones festivas portuguesas. Otras recetas clásicas muy asociadas a la mesa son el Bacalhau à Gomes de Sá (bacalao desmigado con patata cocida, cebolla, huevo duro y aceitunas, más identitario del norte de Oporto) y el Bacalhau à Zé do Pipo (gratinado cubierto con puré de patata y mayonesa horneada).
En cuanto a ingredientes, la principal variante de esta receta es el uso de queso: muchas versiones tradicionales portuguesas no llevan queso rallado en la superficie, mientras que las versiones más modernas sí lo incluyen para un gratinado más potente y dorado. Si buscas la autenticidad total, omite el queso; si buscas un gratinado perfecto, añádelo.
Usos y aplicaciones: reaprovechamiento y platos de subsistencia
Aunque es difícil que sobre este delicioso plato gratinado, si te quedaran lascas de bacalao cocido y desalado, estas son perfectas para platos de reaprovechamiento.
Croquetas de bacalao: El bacalao desmigado es el relleno ideal.
Roupa Velha: Si lo que sobra es el bacalao de la Consoada (bacalao cocido con patatas y verduras), la Roupa Velha (ropa vieja) es un plato de subsistencia tradicional donde todo se saltea con aceite y ajo al día siguiente.
Platos de pasta o arroz: Las sobras del Bacalhau com natas (ya mezclado con salsa y patatas) se pueden incorporar fácilmente en una bechamel de aprovechamiento para un [ENLACE_INTERNO_ARROZ_O_PASTA_BACALAO].
Comparativa: Versión tradicional al horno vs. Adaptación "A Fuego Lento" (Slow Cooker)
Si bien el alma del Bacalhau com natas es su gratinado de horno, podemos usar la olla lenta para reducir el estrés en Navidad, haciendo que gran parte del trabajo se adelante con la filosofía de A Fuego Lento Recetas. La cocción suave en slow cooker asegura un bacalao excepcionalmente jugoso.
Proceso tradicional (Horno)
Ventajas: Gratinado superior, cocción más rápida (25–30 minutos), resultado final clásico.
Fases críticas: El control de la temperatura del horno para evitar que el bacalao se seque y que la salsa se ponga demasiado espesa.
Adaptación “A Fuego Lento” (Slow Cooker)
La olla lenta se usa para la cocción del bacalao y para la fase de integración y calentamiento de la base, dejando el gratinado solo para el final.
Qué partes hacer en slow cooker:
Cocción del bacalao: Coloca las postas desaladas en la olla lenta, cúbrelas apenas con agua o con un chorrito de leche. Cocina en BAJA 30–40 minutos, hasta que lasquen sin deshacerse.
Integración: Mezcla en la cubeta el bacalao con la cebolla pochada, las patatas ya fritas o asadas y parte de la salsa; deja que se caliente y se integre suavemente.
Mantenimiento de calor: Mantén en BAJA o WARM hasta el momento de pasar a la fuente y gratinar en el horno.
Seguridad alimentaria con la olla lenta
Asegúrate de que el conjunto alcanza siempre temperaturas seguras (al menos 74 ºC en el centro del plato) antes de servir. Evita recalentar directamente desde frío en la slow cooker: es mejor calentar en horno o cazo y usar la olla lenta solo para mantener caliente durante un tiempo limitado.
Conclusión A Fuego Lento
Este bacalhau com natas al horno, apoyado en la organización que permite la olla lenta, es la prueba de que se puede vivir una Navidad con sabor profundo y sin carreras de última hora. Preparas con calma, dejas que el tiempo y el calor suave hagan su parte y solo te ocupas de gratinar y disfrutar. El resto, lo hace el fuego lento.
Caldereta de pescado y marisco en olla lenta: Navidad a fuego lento
Raciones: 4–6 personas
Tiempo de preparación: 25–30 minutos
Tiempo de cocción en olla lenta: 4–5 horas en BAJA (3–3,5 h en ALTA)
Dificultad: Fácil, requiere planificación pero muy poco trabajo activo.
Esta caldereta de pescado y marisco en olla lenta está pensada para Navidad o Nochevieja: un plato de fiesta lleno de sabor a mar que se cocina casi solo mientras tú te ocupas del resto del menú.
[ENLACE INTERNO OBLIGATORIO AQUÍ, por ejemplo, a una receta de postre navideño].
Historia y Origen de la Receta
La caldereta de pescado es un plato muy ligado a las costas del Mediterráneo y del Atlántico, nacida como receta humilde de pescadores para aprovechar el pescado del día, las espinas y las cabezas más sabrosas.
Con el tiempo, este guiso marinero se fue refinando hasta convertirse en plato festivo de muchas mesas de Navidad.
Nuestra versión “a fuego lento” rinde homenaje a esa tradición, pero aprovechando la slow cooker para concentrar el sabor durante horas, con cero estrés y una textura de salsa profunda y sedosa, perfecta para una comida de familia al más puro estilo nonna-style.
Una buena caldereta empieza siempre con ingredientes frescos y un fondo aromático preparado con calma.
Ingredientes y Función Técnica
Para el fondo de la caldereta (olla lenta)
1 litro de fumet de pescado (casero o de calidad, hecho con espinas y cabezas de pescado blanco, no azules muy grasos)
1 cebolla grande, picada fina
1 puerro (solo la parte blanca), picado
1 pimiento verde y 1/2 rojo, en dados
2–3 dientes de ajo, picados
2 tomates maduros rallados o 200 g de tomate triturado
100–150 ml de vino blanco seco
2–3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 hoja de laurel
1 cucharadita de pimentón dulce (y una pizca de picante, opcional)
Unas hebras de azafrán o una pizca de colorante suave
Sal y pimienta negra recién molida
Pescado y marisco
400–500 g de rape o pescado blanco firme en tacos gruesos (2,5–3 cm), por ejemplo merluza de cola, bacalao fresco, rosada o similar
200–300 g de calamar o sepia en anillas gruesas (1,5–2 cm) o trozos
8–12 langostinos o gambones crudos (pelados dejando la cola o enteros)
8–12 mejillones limpios (puedes añadir también almejas purgadas si quieres más fiesta)
Picada para espesar y dar cuerpo (opcional pero muy recomendable)
4–5 rebanadas finas de pan del día anterior (tipo barra o pan de pueblo, ligeramente tostado)
8–10 almendras tostadas sin sal
Opcional extra para la picada: 1 cucharada de brandy o coñac
Opcional extra para la picada: 1 cucharada de perejil fresco muy picado
Nota: ajusta la sal siempre al final, especialmente si tu fumet ya está sazonado o si utilizas mariscos que aportan su propio punto salino.
Selección del Ingrediente Principal
Para esta caldereta, la calidad del rape o bacalao fresco en tacos gruesos es esencial.
Busca piezas firmes, de color uniforme y olor suave a mar; si el pescado ya huele fuerte en crudo, también lo hará en el guiso.
Corta los tacos siempre de 2,5–3 cm para que aguanten la manipulación y no se deshagan al final de la cocción.
En cuanto al fumet, invierte en uno casero o de muy buena calidad: es la columna vertebral de todo el sabor.
Un fumet pobre dará una caldereta correcta; un fumet bien hecho convierte este plato en receta de fiesta.
Preparación Previa, Base Aromática y Sellado
Preparación Previa
La preparación previa se centra en el sofrito base. Pica la cebolla, el puerro y los pimientos finos.
Ralla los tomates. Ten a mano el fumet ya caliente o a temperatura ambiente.
Es importante que el pescado blanco esté cortado en tacos gruesos (2,5–3 cm) y los calamares en anillas de 1,5–2 cm para que aguanten la adición de calor en la segunda fase sin romperse.
Sofrito o Base Aromática
Calienta el aceite de oliva en una sartén amplia. Pocha cebolla, puerro y pimientos con una pizca de sal a fuego medio hasta que estén muy tiernos y ligeramente dorados (10–12 minutos).
Añade el ajo picado y cocina 1–2 minutos más, sin que se queme. Incorpora el tomate rallado o triturado y cocina a fuego medio-bajo hasta que pierda el agua y quede un sofrito concentrado y brillante (8–10 minutos).
Retira la sartén del fuego, añade el pimentón (y el picante si lo usas), remueve rápido y vuelve a poner al fuego.
Vierte el vino blanco, sube un poco el fuego y deja hervir 2–3 minutos para evaporar el alcohol.
El Sellado: Crucial para el Sabor
En esta receta, no sellamos el pescado directamente, sino que potenciamos el sabor con un sofrito bien dorado fuera de la olla.
Esto carameliza los azúcares de la verdura y el tomate, creando una base aromática potente que la cocción lenta luego integrará.
El pescado y el marisco, al ser delicados, se añaden al final sin sellar para evitar que se sequen o se pasen.
El tiempo hace su magia: la olla lenta concentra el sabor del mar sin necesidad de vigilar el fuego.
Montaje y Pasos de Cocción (Paso a Paso)
Montar el fondo: Pasa el sofrito a la olla de cocción lenta, aprovechando bien los jugos. Añade el litro de fumet, la hoja de laurel, el azafrán o colorante, sal y pimienta. Mezcla ligeramente. Tapa y cocina en BAJA: 3 h 30–4 h 30 o en ALTA: 2 h 30–3 h. Durante esta fase no hace falta remover, como mucho una vez a mitad de cocción.
Preparar y añadir la picada: Unos 45–60 minutos antes de terminar el fondo, tuesta ligeramente las rebanadas de pan y las almendras. Tritura pan y almendras con un cazo de caldo caliente de la caldereta. Incorpora la picada a la olla en la última hora de cocción del fondo y mezcla bien. Prueba y rectifica de sal.
Añadir el calamar o la sepia: Cuando el fondo esté sabroso, añade las anillas de calamar o sepia. Cocina en BAJA 20–25 minutos (o 15–20 en ALTA) hasta que empiecen a estar tiernos.
Cocinar el pescado y el marisco: Sazona los tacos de pescado y los langostinos. Coloca primero los mejillones (y almejas, si usas) sobre el fondo con calamar. Distribuye encima los tacos de pescado y los langostinos/gambones. Tapa y cocina en BAJA 15–20 minutos (o 10–15 en ALTA), sin remover, hasta que el pescado esté opaco y los mejillones se hayan abierto.
Reposo y servicio: Apaga la olla y deja reposar la caldereta tapada unos 10 minutos para que se asienten los sabores. Sirve muy caliente.
Tiempos de cocción: LOW vs. HIGH
Programa
Tiempo de fondo
Adición final (calamares + pescado/marisco)
Tiempo total aprox.
LOW (Baja)
3 h 30 – 4 h 30
40 – 50 min
4 – 5 horas
HIGH (Alta)
2 h 30 – 3 h
25 – 35 min
3 – 3,5 horas
El tiempo total orientativo (fondo + adiciones finales) es de 4 a 5 horas en BAJA o de 3 a 3,5 horas en ALTA.
Textura Perfecta: La Clave de A Fuego Lento
La textura ideal de esta caldereta es un caldo espeso, untuoso y que envuelva bien los trozos de pescado.
La clave está en la picada de pan y almendra, que aporta cuerpo sin necesidad de harinas o nata,
y en dejar reducir ligeramente la salsa con la tapa abierta al final si fuera necesario.
Si quieres una salsa aún más fina, puedes triturar parte de las verduras del fondo con caldo y devolver esa crema a la olla para un acabado más sedoso.
Salsa espesa y brillante que envuelve el pescado y el marisco: puro sabor a mar a fuego lento.
Presentación y Guarniciones
Sirve la caldereta en cuencos hondos o cazuelas de barro individuales para mantener el calor.
Es un plato que gana con un contraste fresco: un chorrito de AOVE en crudo, unas gotas de limón
y mucho perejil fresco picado justo antes de servir. Acompaña con:
Pan de pueblo crujiente o pan rústico.
Alioli suave o mayonesa de ajo asado.
Ensalada verde ligera con vinagreta cítrica.
Consejos de Expertos y Errores Comunes
Consejos de Expertos (Trucos y Tips)
Pescados que aguantan bien: rape, bacalao fresco, merluza de cola, rosada, abadejo… siempre en tacos gruesos (2,5–3 cm).
Orden clave: fondo largo → picada → calamar/sepia → pescado y marisco delicado al final.
Versión “de cuchara”: añade 2–3 patatas chascadas en dados grandes en la última hora del fondo, antes del calamar.
Toque final: unas gotas de limón y perejil fresco picado justo antes de servir levantan muchísimo el plato.
Errores Comunes a Evitar
Añadir el marisco demasiado pronto: nunca añadas el pescado o el marisco delicado (langostinos, mejillones) al inicio. Se pasarán, se quedarán gomosos y soltarán todo su jugo, aguando el fondo.
No sofreír la base: el sabor profundo no viene solo de la cocción lenta, sino de la caramelización inicial de las verduras. Un buen sofrito es innegociable.
Congelar el plato terminado: la textura del pescado y marisco empeora al descongelarse. Congela solo el fondo concentrado si quieres adelantar trabajo.
Variantes Regionales, Usos y Aplicaciones
Variantes Regionales y de Ingredientes
Puedes adaptar esta caldereta al gusto y al bolsillo.
Sustituye parte de los langostinos por gambas, berberechos o más mejillones para ajustar el presupuesto sin perder sensación festiva.
Si quieres un matiz más mediterráneo, añade un poco de ralladura de limón al final; si prefieres un toque más ahumado, prueba con una pizca de pimentón de la Vera ahumado en el sofrito.
En algunas zonas costeras se añade también un chorrito de vino rancio o de brandy en la picada para aportar profundidad extra.
Usos y Aplicaciones
El fondo sobrante de la caldereta es oro puro.
Si te queda salsa espesa sin demasiado pescado, úsala como base para un arroz meloso de marisco o para una simple pasta al día siguiente:
bastará con alargarla con un poco de fumet o agua y ajustar de sal.
También puedes utilizar una pequeña cantidad para enriquecer una sopa de pescado rápida.
[ENLACE INTERNO OBLIGATORIO AQUÍ, por ejemplo, a una receta de arroz o pasta con fondo de pescado].
Tiempos de cocción: LOW vs. HIGH
Programa
Tiempo de fondo
Adición final (calamares + pescado/marisco)
Tiempo total aprox.
LOW (Baja)
3 h 30 – 4 h 30
40 – 50 min
4 – 5 horas
HIGH (Alta)
2 h 30 – 3 h
25 – 35 min
3 – 3,5 horas
El tiempo total orientativo (fondo + adiciones finales) es de 4 a 5 horas en BAJA o de 3 a 3,5 horas en ALTA.
Tiempos Reales Finales (Preparación + Cocción)
Tiempo de Preparación Activa: 25–30 minutos
Tiempo de Cocción Lenta (Fondo + Adiciones): 4–5 horas (en BAJA)
Tiempo Total Estimado: 4–5 horas (perfecto para dejarlo por la mañana y servir en la cena).
Conclusión A Fuego Lento
Esta caldereta demuestra que se puede disfrutar de una cena de Navidad sofisticada, con sabor profundo y tradición marinera, sin sacrificar tiempo de calidad en familia.
La slow cooker se encarga del chup-chup largo mientras la casa se llena de aromas a mar y a guiso casero.
Deja que el fondo trabaje a fuego lento, pon la mesa con calma y disfruta del resultado.
¡Cocina despacio… vive mejor!
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Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo congelar el plato terminado?
No es recomendable congelar la caldereta ya con pescado y marisco; la textura empeora. Si quieres adelantar, congela solo el fondo sin pescados ni mariscos.
¿Qué hago si la salsa queda muy líquida?
Retira la tapa en la última hora de cocción del fondo para permitir que el líquido se evapore y se concentre. La picada de pan y almendra también ayuda a espesar de forma natural.
¿Es seguro recalentar en la olla lenta?
No recalientes directamente desde frío en la slow cooker. Recalienta primero en una olla convencional hasta que esté muy caliente y luego usa la olla lenta solo para mantener caliente el servicio.
Caldereta de pescado y marisco a fuego lento, el centro perfecto de una mesa navideña sin estrés.